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miércoles, 15 de junio de 2016

Cuartos de Copa América Centenario


Ya han quedado configurados los cuartos de final de la Copa América Centenario 2016 que se lleva a cabo en Estados Unidos.

Viernes 17 de junio de 2016.

Estados Unidos vs Ecuador. Los anfitriones clasificaron en primer lugar del Grupo A con 6 puntos y +3 de diferencia de goles pese a haber arrancado el torneo con una dolorosa derrota ante Colombia. Los ecuatorianos clasificaron como segundo lugar del Grupo B luego de empatar con Brasil y Perú y terminar venciendo por 4 tantos contra 0 a Haití. Estados Unidos es local y cuenta con un gran apoyo del público, por lo que saldrá como favorito sobre Ecuador que si bien ha mostrado lapsos de mucho mejor futbol que los norteamericanos, no ha podido sostener el buen funcionamiento durante todo un partido. El encuentro es de difícil pronóstico y definitivamente pondrá a prueba a la defensa norteamericana ya que Ecuador tiene gente muy capaz para hacer daño, con buen manejo de balón y ese atrevimiento muy latinoamericano que tanto se les indigesta a los de las barras y las estrellas.

Sábado 18 de junio de 2016.

Perú vs Colombia. Colombia es una selección con grandes jugadores que cuando se dedican a jugar futbol pueden hacer grandes cosas. El problema para los colombianos es que muchas veces tardan demasiado en decidirse a desplegar su mejor juego y esto opera en su contra. Bien dicen por ahí que el peor enemigo de este seleccionado colombiano está en sí mismo. Perú es un equipo con muchas limitaciones pero con un corazón enorme que lucha y se entrega a fondo. Los incas cierran los espacios en defensa y buscan contragolpear cuando se les presenta una oportunidad y de esa forma lograron derrotar a Brasil para hacerse del primer lugar del Grupo B ante la sorpresa de propios y extraños. En el papel, Colombia luce más fuerte y con mejores armas pero dadas las circunstancias, queda por ver si los colombianos podrán ser capaces de superar el complicado muro defensivo que seguramente presentará Perú y que tan buenos resultados le dio ante Brasil hace unos días.

Domingo 19 de junio de 2016.

Argentina vs Venezuela. Argentina es uno de los favoritos para llevarse la copa. Los pamperos clasificaron en primer lugar del Grupo D con paso perfecto y se han mostrado como un equipo eficaz pese a no mostrar un futbol vistoso, se impusieron a Chile en un partido muy cerrado, terminaron goleando a Panamá en un partido que se les complicó más de la cuenta en un principio y cerraron con un 3-0 ante Bolivia pero ahora tendrán que enfrentar a Venezuela que ha mostrado una férrea defensiva que suele ser muy agresiva, algo con lo que los argentinos difícilmente estarán a gusto y que les incomodó mucho en su partido ante Chile en la fase de grupos. Los albicelestes deberán buscar opciones para romper el complicado esquema defensivo de la Vinotinto que seguramente buscará cerrar espacios y esperará una oportunidad para contragolpear en un partido en el que no tiene nada que perder ya que los argentinos son amplios favoritos.

Domingo 19 de junio de 2016.

México vs Chile. Un partido que seguramente sacará chispas. Ambas selecciones se enfrentaron en un encuentro amistoso que resultó cualquier cosa menos amistoso hace unos días. La Roja es una selección muy complicada que sabe defenderse muy bien y aunque ha dejado de ejercer la presión alta que los llevó a conquistar la Copa América en su pasada edición, cuando eran dirigidos por Sampaoli, tiene muchas más cosas para ofrecer y cuenta con gente muy capaz en la zona alta. México ha regalado lapsos de buen futbol pero también ha cometido muchos errores en la salida y deberá de ajustar tuercas si quiere seguir avanzando. Ambas selecciones juegan fuerte y suelen cometer muchas faltas innecesarias que podrían salirles caro. Las jugadas a balón parado pueden ser críticas en este tipo de encuentros que suelen ser muy cerrados y ambos arqueros seguramente tendrán que emplearse a fondo para mantener en la pelea a sus respectivos equipos.

martes, 14 de junio de 2016

México 1-1 Venezuela


En un partido duro, espinoso, con mucho desgaste y realmente poco futbol, México logró rescatar el empate a 1 ante una incómoda Venezuela gracias a un gran gol de Tecatito Corona que salvó al Tri de la derrota en la recta final del partido.

Ambos equipos llegaron al NRG Stadium de Houston, Texas con la clasificación en la mano, por lo que se esperaba que tanto Juan Carlos Osorio como Rafael Dudamel hicieran algunos cambios para no arriesgar ni desgastar de más a algunos jugadores, pero al técnico tricolor se le fue la mano y efectuó 9 modificaciones mientras que la Vinotinto hizo 5 movimientos con respecto al partido anterior.

México salió al terreno de juego con un 4-1-4-1 con José de Jesús Corona en la portería, Diego Reyes y Héctor Moreno en la central, Paul Aguilar y Jorge Torres Nilo en las laterales, Jesús Molina en la contención, Héctor Herrera y Andrés Guardado en la media central, Hirving Lozano y Javier Aquino abiertos por las bandas y Oribe Peralta en el eje del ataque.

Venezuela jugó con un 4-4-2 que sabía replegarse en un doble muro defensivo de 8 personas y dejaba arriba a Del Valle y Santos buscando contragolpear.

El partido fue ríspido desde el inicio en gran parte por la permisividad del árbitro, Yadel Martínez, que si bien sacó una tarjeta amarilla al 4', no volvió a hacerlo hasta la recta final del primer tiempo cuando ya el partido estaba tomando tintes peligrosos y parecía salírsele de las manos.

Como ya es costumbre, la afición hizo una gran entrada y más de 70 mil personas se dieron cita para ver a México y Venezuela definir al mejor del Grupo C. Los aficionados hicieron su propia fiesta y cuando más escaseaba el futbol comenzaban a corear cánticos y a disfrutar haciendo olas.

Cuando corría el 10', un largo centro en tiro libre, provocado por una falta innecesaria, desde el medio campo logró encontrar a Christian Santos en el área y este cabeceó, recentrando, para José Velázquez quien con una espectacular volea, mandó el balón al fondo de las redes para el 0-1 que enmudecía a los miles de aficionados mexicanos que se habían dado cita en el estadio para disfrutar el partido.

México tomó el control del balón y enfiló hacia el frente en busca del empate pero se topó con una dura defensa venezolana que se plantó muy bien atrás, concentró a 8 y en ocasiones a todo su equipo en la zona baja, buscando frenar las embestidas de los mexicanos que intentaban abrir el campo por los extremos sorteando las duras entradas de los defensores venezolanos que no dudaban en meter la pierna fuerte ante la complacencia del árbitro.

Javier Aquino tuvo que abandonar el terreno de juego al 16' y fue sustituido por Jesús Tecatito Corona, quien, a la postre, sería el salvador de México. Corona mostró su habilidad desde el principio y le dio mucha movilidad al ataque mexicano aunque sufrió para encontrar un resquicio que le permitiera llegar a la portería rival o bien mandar un balón a modo para Oribe que vivía una guerra propia en busca de espacios.

La maraña de defensores venezolanos lograba cortar una y otra vez las embestidas de los atacantes mexicanos. Herrera tomó el comando de la media cancha en gran parte porque Guardado no salió fino y erraba demasiados pases. Los intentos por superar a la defensa venezolana se veían frustrados por las excelentes coberturas de los zagueros sudamericanos que mostraron fortaleza y oficio.

El tiempo transcurría y México no encontraba por dónde hacer daño. Osorio mandó a Layún al lateral izquierdo en sustitución de Torres Nilo para la segunda parte y el defensa del Oporto no tardó en mostrar que rinde mucho mejor en esa banda, defendiendo, lanzándose al ataque constantemente y mandando un poderoso disparo que obligó a Dani Hernández, arquero de Venezuela, a emplearse a fondo para rechazar.

México se volcaba sobre la portería venezolana pero no encontraba un resquicio para hacer daño mientras el tiempo seguía transcurriendo. Osorio ya no aguantó más y al 68' mandó a Chicharito al terreno de juego para acompañar a Oribe en el eje del ataque, sacrificando a Molina que había hecho una gran labor en la contención pero que, dadas las características del encuentro, ya no era necesario. Lamentablemente para México y para Osorio, la férrea defensiva venezolana seguía rebotando los embates mexicanos y el reloj seguía su marcha inmisericorde.

No fue sino hasta el 80' que Jesús Tecatito Corona logró colarse en gran forma y esquivando a 5 defensas venezolanos que le salieron al paso para entrar al área y mandar un magnífico disparo que se convertiría en el gol del empate, salvando a México de la derrota y enloqueciendo a miles de aficionados en las gradas. Sin duda un golazo que por sí solo valía el boleto.

México había conseguido el ansiado empate pero no se conformó con eso y buscó más pero la defensa venezolana no permitió más. La igualada permitía a ambos equipos llegar a 7 puntos pero México se posicionaba en el primer lugar gracias a su mejor diferencia de goles y Venezuela tomó el segundo puesto, dejando a Uruguay, con 3 unidades, en el tercer lugar y a Jamaica, sin puntos, en el último. El Grupo C estaba resuelto.

lunes, 13 de junio de 2016

Brasil 0-1 Perú


Sin duda, la eliminación de Brasil en la fase de grupos es una sorpresa mayúscula pero aun así, ha quedado eclipsada por la enorme polémica levantada por la actuación del silbante, Andrés Cunha, originario de Uruguay, quien no se percató que Raúl Ruidiaz anotó el único gol del partido con la mano. Aunque para ser justos hay que reconocer que los brasileños jugaron un pésimo partido, al igual que los peruanos, y que en el pecado, de confiarse y no emplearse a fondo, llevaron la penitencia y terminaron siendo eliminados al finalizar la fase de grupos en 3er lugar del Grupo B, con 4 puntos, por debajo de Perú, sorpresivo líder con 7 unidades y Ecuador, segundo lugar con 5. En el fondo finalizó Haití sin puntos, con un gol a favor y 12 en contra.

En el partido previo, Ecuador se había despachado a Haití con un contundente 4 goles contra 0 y había asegurado un boleto. Brasil pasaría con victoria o empate y Perú necesitaba ganar, pero eso no afectó en lo más mínimo a Ricardo Gareca, técnico de la selección peruana, quien decidió mandar a su equipo atrás con un 4-2-3-1 que se convertía fácilmente en 6-3-1 al replegarse para esperar los embates de la selección brasileña que monopolizaba el balón con un 65% de posesión pero que carecía de profundidad para hacer daño.

Tal era la falta de profundidad de la canarinha que durante los primeros 20 minutos no hubo ningún disparo a gol y tal era la obsesión por defender de los peruanos que tuvieron que transcurrir más de 45 minutos para que mandaran su primer disparo a la portería defendida por Alisson.

Los primeros minutos parecían de estudio, el problema fue que ese dichoso estudio se prolongó demasiado tiempo y ninguno de los dos equipos quería arriesgar ni intentaba emplearse a fondo para hacer daño sino más bien ambos parecían más concentrados en evitar algún error para no verse perjudicados. En una actitud indolente, Brasil fue dejando que transcurra el tiempo sin realmente intentar penetrar el muy nutrido muro defensivo presentado por los incas. Contrario a su tradición, Brasil intento con base a fuerza, se olvidó de aquel famoso juego bonito y la estrategia no le funcionó a Dunga.

Lucas Lima tomó el control de la media cancha de Brasil y comenzó a lanzar esporádicas incursiones habilitando sobre todo a Coutinho y Willian quienes buscaban penetrar la compleja pared peruana e intentaban pasar entre un mar de piernas que de una u otra forma terminaban rebotando el esférico para que Brasil intentara de nueva cuenta y la historia se repetía aparentemente sin final y, sobre todo, sin respuesta de Perú que esperó a la segunda parte para quitarse un poco el miedo y comenzar a atacar la portería brasileña.

Perú logró soportar las embestidas de Brasil gracias en gran parte a la poca imaginación del ataque de los de verde y amarillo y, con el avance del tiempo, comenzó a perder el miedo y a lanzar largos pelotazos en busca de un solitario Paolo Guerrero que tenía su propia y desigual guerra ante la recia defensa brasileña.

Todo cambió al 74' cuando Andy Polo desbordó por la banda derecha y mandó un centro a media altura y con bastante fuerza que su compañero, Raúl Ruidiaz, empujó con la mano derecha al fondo de la portería brasileña. Los peruanos festejaban el gol mientras los brasileños se abalanzaban sobre el árbitro reclamando la clara mano y el silbante fue hacia su árbitro asistente para comentar y también se comunicó con el cuarto árbitro mientras todo quedaba en el aire. Los minutos transcurrían y el diálogo entre el cuarto árbitro y el árbitro central no cesaba mientras ambos equipos seguían discutiendo y alegando en su favor pero luego de una espera que parecía interminable, el colegiado optó por dar por bueno el gol pese a las airadas protestas de los brasileños y de gran parte del público que había abarrotado el Gillete Stadium de Boston Massachusetts, sellando así la eliminación de Brasil de la Copa América Centenario 2016 y dando un sonoro campanazo en el Grupo B.

Si bien quedaban 15 minutos y Brasil únicamente había realizado un cambio, la entrada de Hulk al 73' en sustitución de Gabriel, Dunga no encontró en su banca ni mucho menos en el terreno de juego a alguien que le pudiera resolver el jeroglífico planteado por un Perú que simplemente metió el camión atrás para asegurar su clasificación a los cuartos de final.

domingo, 12 de junio de 2016

Estados Unidos 1-0 Paraguay


La Selección de Estados Unidos obtuvo una sufrida clasificación al imponerse por la mínima diferencia a su similar de Paraguay en un vibrante y emocionante encuentro jugado en el Lincoln Financial Field de Philadelphia. Los norteamericanos conquistaron la clasificación y el primer lugar del Grupo A gracias a la combinación de su triunfo con la derrota de Colombia, que ya estaba clasificada, ante Costa Rica.

Ambos cuadros saltaron al terreno de juego sabiendo que dependían de sí mismos para clasificar. Los estadounidenses accederían a cuartos de final con un triunfo o un empate mientras que para los paraguayos era indispensable obtener la victoria.

Jürgen Klinsmann ordenó a su equipo con un 4-3-3 muy flexible que sabía replegarse y desplegarse para contragolpear con gran velocidad mientras que Ramón Díaz apostó por un 4-4-2 lleno de gente experimentada y recia con gran oficio defensivo.

El partido comenzó a un ritmo semilento, cómo si ambos equipos buscaran estudiarse, evitando riesgos, pero poco a poco se fueron soltando. El equilibrio se rompió al 27'. Luego de una serie de pases algo forzados, Michael Bradley clarificó la jugada con un magnífico pase a la izquierda para Gyasi Zardes quien escapó por la banda rumbo a línea de fondo y mandó un centro retrasado para la llegada de Clint Dempsey quien mandó el balón al fondo de la portería paraguaya con un disparo fuerte y raso que venció a Justo Villar. Estados Unidos ya estaba arriba 1-0 y ahora Paraguay estaba obligado a marcar dos tantos si pretendía clasificar. La larguísima diagonal de la muerte trazada por Zardes para Dempsey había funcionado y este último no dudó en fusilar a Villar para marcar el que, a la postre, fue el único gol del partido.

El partido había sido disputado con dureza sobre todo en el medio campo y había ido creciendo conforme avanzaron los minutos pero a partir del gol de los Estados Unidos, Paraguay redobló esfuerzos y aumentó aún más su agresividad en busca del ansiado gol del empate. Los guaranís comenzaron a correr riesgos, dejando cada vez más en uno contra uno a sus defensas y mandando cada vez más unidades al ataque.

Por Estados Unidos fueron creciendo enormidades las figuras del arquero Brad Guzan, que hizo algunas paradas providenciales que impidieron el empate de Paraguay, el defensa central John Brooks, una verdadera pared y un líder en el eje de la defensa, el mediocampista Michael Bradley, el cerebro desde donde partían la mayoría de los contragolpes y, sin lugar a dudas, los incansables delanteros Zardes, Wood y Dempsey quienes igual bajaban a ayudar a los defensas que subían para desbordar buscando la portería contraria.

Paraguay fue aumentando la presión tratando de acosar a los norteamericanos pero abusó del recorte hacia el centro y de los centros al área, lo que permitió que Brooks y compañía bloquearan la gran mayoría de sus opciones.

Luego de un duro y complicado primer tiempo, Klinsmann no hizo cambios para la segunda parte mientras que Pelado Díaz corrió el riesgo sacando a un defensa central, Fabián Balbuena, y sustituirlo por un delantero nato, Juan Iturbe. Los guaranís ahora dejaban todo el peso defensivo a Samudio, Gómez y Da Silva que en la primera parte no dudaban en lanzarse al ataque y ahora tendrían que ser más cuidadosos pues quedarían uno a uno en lo que restaba del encuentro.

El lateral derecho de Estados Unidos, DeAndre Yedlin, se hizo expulsar torpemente al ganarse dos amonestaciones con sendas faltas innecesarias en menos de un minuto, por lo que a partir del 48', los de las barras y las estrellas tuvieron un hombre menos sobre el terreno de juego. Klinsmann no quiso arriesgar de más y jugó con el librito, sacrificando al centro delantero, Clint Dempsey, y mandó al campo a un defensa, Michael Orozco. Corría el 50' y Estados Unidos buscaba replegarse con un doble muro defensivo con 5 defensas y 3 medios para únicamente responder con los contragolpes que pudieran aprovechar sus dos rápidos y punzantes delanteros, Zardes y Wood.

Ambos equipos fueron incrementando el ímpetu y, de paso sea dicho, la agresividad, por lo que el árbitro se vio obligado a disparar tarjetas amarillas a diestra y siniestra, sumando un total de 10 repartidas entre ambos equipos.

El guion estaba escrito y no cambiaría hasta el silbatazo final. Estados Unidos replegado y buscando salir con contragolpes y Paraguay volcado al frente buscando taladrar, tal vez demasiado insistentemente, por el centro a una defensiva bien plantada que aguantaba a pie firme las cada vez más nutridas incursiones.

Paraguay obligó a Brad Guzan a emplearse a fondo para mantener a salvo su meta en más de una ocasión. Los grandes reflejos del arquero estadounidense salvaron a su equipo del empate e impidieron que los paraguayos anotaran. Por otra parte, Zardes y Wood lograron escaparse en más de una ocasión y también generaron buenas oportunidades de peligro pese a tener que correr enormes distancias acarreando o persiguiendo el balón desde su propio campo.

Zardes tuvo una inmejorable oportunidad al quedar solo y en mano a mano con Villar pero el arquero guaraní también supo resolver la situación rebotando el baló e impidiendo la debacle de su equipo. Lezcano tuvo el empate unos minutos después pero Guzan volvió a mostrarse y detuvo el cabezazo a boca de jarro mientras el tiempo seguía transcurriendo y el empate no caía.

Los últimos minutos fueron de un acoso impresionante por parte de Paraguay que no quería darle respiro a Estados Unidos pero fueron infructuosos ya que los norteamericanos mostraron la templanza requerida y lograron sobrevivir y salir abantes y en ruta a los cuartos de final terminando sorprendentemente como el primer lugar del grupo de la muerte, el Grupo A, de la Copa América Centenario.

sábado, 11 de junio de 2016

Argentina 5-0 Panamá


La Selección Nacional de Argentina doblegó 5 tantos contra 0 a su similar de Panamá en un partido correspondiente al Grupo D celebrado en el Soldier Field. La victoria clasifica matemáticamente a Argentina en un partido mucho más complicado de lo que el marcador final podría sugerir.

Argentina tomó el control del balón desde el inicio. La estrategia panameña parecía simple, replegarse atrás, aguantar los embates de los pamperos y contragolpear en cada oportunidad posible. En ese sentido, Hernán Darío Gómez, técnico de la selección canalera, no guardó secretos ni quiso hacer despistes y el experimentado técnico apostó por la dureza y reciedumbre de su equipo aunque no contaba que en el pecado llevaría la penitencia. La formación de los canaleros no dejaba ninguna duda: 4 defensas, 5 medios y 1 delantero, el experimentado Blas Pérez, que también tenía que bajar para ayudar a sus compañeros a recuperar balones.

Cuando apenas corría el 6' y Argentina buscaba encarrilarse por la banda izquierda con el siempre punzante Di María, Blas Pérez bajó para intentar frenar el avance y cortar la jugada, pero en su desesperación, cometió una falta innecesaria al pasarle por encima al delantero de la albiceleste y el árbitro salvadoreño, Joel Aguilar, marcó la falta y amonestó al centro delantero de Panamá, dejando en claro que si bien la cuarteta arbitral era de El Salvador, el arbitraje no sería al estilo CONCACAF y no se permitirían esos golpes a destiempo que tanto se acostumbran en el área. Di María sirvió un centro al área y Otamendi apareció a segundo poste para cabecear a gol y marcar el 1-0.

Pese a verse abajo en el marcador, Panamá no cambió la estrategia, se mantuvo bien parado atrás, esperando a la albiceleste y buscando contragolpear en cada oportunidad. Argentina buscó meterle colmillo y trató de exagerar cada falta recibida pero al árbitro no le tembló la mano para sacar tarjetas a diestra y siniestra, dejando en claro que no permitiría que el partido se le fuera de las manos pese a los reclamos de los jugadores de ambos bandos.

El tiempo transcurría y Argentina no encontraba resquicios para generar verdaderas jugadas de peligro, Baloy y compañía habían establecido un doble muro defensivo que parecía impenetrable y los pamperos sufrían para superarlo. Cuando transcurría el 31', Anibal Godoy, en una acción por demás desafortunada, se llevó la segunda tarjeta de amonestación luego de darle un manotazo en la cara a un argentino en una jugada intrascendente en el medio campo. Ahora Panamá tendría que remar contra la corriente estando abajo en el marcador y con un hombre menos, parecía el escenario perfecto para la velocidad de Di María que era por mucho el que más se mostraba pero lamentablemente para el habilidoso extremo, tuvo que abandonar la cancha con una nueva lesión al 40' y fue sustituido por Erik Lamela.

Argentina controlaba el balón y el ritmo de juego pero no generaba peligro. Sus aproximaciones no lograban romper el doble muro defensivo bien planteado por el conjunto canalero. Ni siquiera las instrucciones del medio tiempo fueron suficientes para que sucediera algo que hiciera cambiar el guion o inclinara la balanza y los contragolpes de Panamá se iban dando, aunque esporádicos, pero con cierta dosis de peligro.

Martino había tenido a Messi guardado para cuidarlo pero ante la impotencia de su equipo hacia el frente no pudo esperar más y le hizo ingresar al terreno de juego al 61' en sustitución de Augusto Fernández. La Pulga se fue a insertar como enganche, dejando la tarea de la recuperación y el desgaste en Mascherano y Banega y tratando de conectarse con Higuaín, Gaitán y Lamela.

Cuando corría el 67', un grave error defensivo fue muy bien aprovechado por Messi para marcar el 2-0. Roderik Miller, que había dado un gran partido, controló un balón en los linderos del área panameña y golpeó el esférico con fuerza para despejar pero para su mala fortuna lo estrelló en la cara de Higuaín y el rebote salió directo a los pies de Messi que no desaprovechó la oportunidad para controlar, girar y marcar el gol.

De nueva cuenta, la imprudencia de una falta innecesaria le salió muy cara a Panamá y rompió definitivamente el equilibrio. La falta fue ahora sobre Messi que trataba de controlar un balón de espaldas a la portería panameña y fue golpeado por abajo y arañado en el cuello en la misma jugada, ante lo cual el árbitro decretó un tiro libre directo que por supuesto cobró Messi y lo convirtió en gol con un toque suave y magníficamente colocado muy cerca de la horquilla. Corría el 77' y el marcador ya estaba 2-0 a favor de los argentinos.

Ya con Panamá bastante desdibujada y corriendo el 86', Ever Banega mandó un pase raso y al centro para Messi que recibió, se quitó a un enemigo y disparó al arco para marcar el 4-0. Unos minutos después, al 89', La Pulga tomó el esférico cerca de la media cancha y mandó un largo pase al área donde Rojo retrasó con la cabeza para Sergio Agüero que, estando solo y sin marca en el área chica, empujó al fondo de la portería canalera para marcar el 5-0 definitivo.

En 30 minutos, Messi había logrado un hat trick y una asistencia para gol, resolviendo un partido que parecía trabado y dándole a Argentina la clasificación.

viernes, 10 de junio de 2016

México 2-0 Jamaica


La selección Nacional de México doblegó por 2 tantos contra 0 a su similar de Jamaica un partido efectuado en el Rose Bowl de Pasadena, California y correspondiente al Grupo C de la Copa América Centenario.

Si bien la victoria ante Jamaica combinada con la derrota de Uruguay ante Venezuela le garantiza la clasificación a cuartos de final a México, la forma en la que se obtuvo abre serias interrogantes debido principalmente a graves errores defensivos que deberán ser atendidos de inmediato para evitar daños mayores. De hecho, se podría decir que el 2 a 0 se mantuvo gracias a una excelente actuación de Ochoa y a enormes fallas en la definición de los atacantes jamaicanos y a pesar de las desatenciones de los defensas tricolores.

Juan Carlos Osorio volvió a sorprender con la alineación. En esta ocasión salió a defender la portería Francisco Guillermo Ochoa, que resultó un gran acierto porque sin duda alguna fue el mejor jugador de México sobre el terreno de juego y salvó al Tri de una catástrofe con una actuación sobria y con mucha seguridad. En la defensa salieron Jesús Dueñas, Néstor Araujo, Yasser Corona y Héctor Moreno, en la media cancha Héctor Herrera, Rafael Márquez, que bajaba a la central cada vez que era requerido, y Miguel Layún y adelante Raúl Jiménez, Chicharito y Jesús Corona, que también bajaba regularmente hasta la zona defensiva para acarrear balones. El 4-3-3 nominal de México se convertía una y otra vez en 5-3-2 e incluso en 5-4-1 cuando era necesario.

Winfried Schafer, el experimentado director técnico de Jamaica, optó por un 4-4-2 bien ordenado, que sabía desdoblarse hacia el frente aunque prefería los largos pases que los acarreos y nunca sumaba demasiadas unidades en el frente para evitar descuidar la retaguardia. Jamaica es un equipo duro, recio, pero que no guarda grandes secretos y que a pesar de sus enormes mejorías, todavía le falta afinar puntos clave como la definición.

México controló más tiempo el balón desde el inicio, algo que no le preocupaba de más a Jamaica que prefería replegarse atrás con muchas unidades y atacar con verticalidad en contragolpes a gran velocidad para aprovechar la fortaleza de sus jugadores, principalmente de Donaldson, McCleary y Barnes. Tanto Tecatito Corona como Raúl Jiménez recibían balones en las bandas y trataban gestar peligro con pases y centros peligrosos en busca de Chicharito y la estrategia funcionó al 18' en una jugada que nació por la banda derecha donde Raúl Jiménez se las ingenió para por fin mandar un buen centro pasado para la llegada de Jesús Corona quien controló el esférico dentro del área y volvió a centrar, ahora para Chicharito que, con un cabezazo certero, venció a Andre Blake para el 1-0 al 18'. Sin duda un gran gol porque el centro era suave y Chicharito tuvo que girar para imprimirle fuerza y colocar el remate fuera del alcance del cancerbero jamaicano para poner al frente a México.

Jamaica no cambió gran cosa, mantuvo el orden defensivo juntando hasta a 8 jugadores a la hora de replegarse atrás y buscó hacer daño con trazos largos para contragolpear pero encontró sus mejores aliados en los defensas del conjunto tricolor que, con graves desatenciones, pusieron en predicamentos a Guillermo Ochoa que tuvo que emplearse a fondo para mantener su portería en ceros. Donaldson tuvo una muy buena oportunidad pero cruzó demasiado su disparo cuando ya enfrentaba uno a uno a Ochoa. Barnes tuvo la suya pero una excelente reacción de Memo Ochoa impidió que el balón entrara y luego el propio Donaldson desperdició otra más que tenía etiqueta de gol pero no pudo convertir.

Para la segunda parte no cambió la tónica, con México controlando más tiempo el balón, en total fue 58%, pero con peligrosos contragolpes jamaicanos en gran medida gracias a desatenciones y excesos de confianza de la defensa mexicana que perdía balones en la salida y quedaba en situaciones comprometidas.

En la recta final del partido era tal la exigencia sobre Ochoa y la portería mexicana que se veía muy cerca el empate pero surgió la figura de Hirving Lozano que había entrado al 63' en sustitución de Jesús Corona y desde su ingreso había dejado en claro que haría sufrir al lateral derecho de Jamaica con sus incursiones. Chucky se escapó por la banda izquierda y mandó un toque suave en diagonal hacia atrás para Héctor Herrera quien no controló adecuadamente y para su buena fortuna le salió un pase para Oribe Peralta, que acababa de entrar al terreno de juego en sustitución de Chicharito, y este mandó un disparo raso y perfectamente colocado que logró escurrirse muy pegado al poste contrario para marcar el 2-0.

México había generado ocasiones de peligro pero no había sabido concretarlas y terminó anotando el 2 a 0 con un poco de suerte pero lo preocupante fueron los enormes agujeros generados por los errores defensivos y las imprecisiones.

Así las cosas, el Grupo C de la Copa América Centenario es encabezado por México con 6 puntos y +4 de diferencia de goles, seguido por Venezuela que también tiene 6 unidades pero +2 de diferencia de goles y si bien ambos ya están clasificados para cuartos de final, tendrán que definir quién será el líder del grupo el próximo en la última fecha de la fase de grupos, que se llevará a cabo la próxima semana.

jueves, 9 de junio de 2016

Ecuador 2-2 Perú


Ecuador logró rescatar un valioso empate a 2 goles ante Perú que se había ido al frente por 2 a 0 en el University of Phoenix Stadium de Phoenix, Arizona en actividad del Grupo B de la Copa América Centenario.

Perú inició el partido con intensidad y convicción, lanzándose con todo hacia el frente y, sobre todo, desequilibrando a la defensa ecuatoriana combinando atrevimiento con buenas jugadas personales y cuando apenas corría el 5', Christian Cueva recibió un pase de Paolo Guerrerro, giró sobre su propio eje y logró sacar un excelente disparo que venció al portero ecuatoriano, Alexander Domínguez, para el 1-0.

Con velocidad, gran técnica y determinación, los incas estaban sorprendiendo a Ecuador, un equipo que venía de empatar con Brasil y que incluso ya venció a Argentina en Buenos Aires en las eliminatorias mundialistas. Los peruanos no querían dejar ir viva a la presa y mantuvieron la actitud ofensiva, insistiendo por ambas bandas y enloqueciendo a sus rivales. Cuando corría el 13', Paolo Guerrero habilitó a Edison Flores quien se revolvió y también se las ingenió para sacar un disparo raso que no llevaba gran velocidad pero sí muy buena colocación y logró anidarse en las redes de la portería de Alexander Domínguez para el 2-0.

La irreconocible Selección de Perú había puesto de rodillas a una poderosa selección ecuatoriana en un santiamén y con la presión alta y el atrevimiento, los estaba enloqueciendo. La defensa ecuatoriana se veía desbordada ante la velocidad de toques y la movilidad de los ofensivos del conjunto inca y pocos daban crédito a lo que estaba sucediendo.

Lamentablemente para Perú, el ímpetu del inicio se fue apagando y los incas fueron cediendo el protagonismo. Ecuador se fue adueñando del balón y comenzó a controlar más tiempo el esférico y, sobre todo, imprimiendo su ritmo de juego ante un repliegue de los peruanos que optaron por esperarlos en su propio campo y esto permitió que los ecuatorianos fueran adelantando líneas y, poco a poco, fueran también controlando el partido aunque todavía tardaron un buen rato en convertir ese dominio en jugadas de peligro.

Cuando corría el 39', se presentó la primera ocasión real de peligro a favor de Ecuador y Enner Valencia aprovechó un buen pase de Luis Valencia para acercar a su equipo en el marcador y poner los cartones 1-2. Un excelente pase al área, magnífica recepción dirigida con el pecho y un gran disparo a puerta dejó sin oportunidades al arquero peruano, Pedro Gallese.

Para la reanudación del partido, Ecuador salió decidido y empujó con fuerza en busca de la anotación. El premio no tardó mucho en llegar y al 48', tras una bonita jugada, Jefferson Montero habilitó a Miler Bolaños quien simplemente empujó el balón al fondo de la portería estando solo y en el área chica para poner el marcador 2-2.

El partido había dado la vuelta. Ecuador no sólo había logrado levantarse de un 0-2 sino que ahora con el marcador ya empatado, controlaba más tiempo el balón y forzaba el juego en el campo de Perú que se veía acosado en su propio terreno, agazapado y en espera de algún contragolpe.

Las jugadas de peligro se daban en el área peruana e incluso Ayoví estuvo a punto de culminar la voltereta pero una excelente intervención de Gallese lo impidió y el marcador ya no se movió más.

Brasil, que goleó minutos antes a Haití por 7 tantos contra 1, y Perú encabezan el Grupo B con 4 puntos y Ecuador que tiene 2 unidades les sigue, por lo que todo tendrá que definirse en la última ronda en la que Ecuador enfrentará a Haití y Perú a Brasil para definir quiénes obtendrán el pase a la siguiente ronda.