El Real
Madrid, con una muy buena dosis de sufrimiento, hizo buenos los pronósticos y
derrotó por 4 tantos contra 2 al Kashima Antlers para coronarse campeón de la
Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2016. El Estadio Internacional de
Yokohama vistió sus mejores galas para dar lugar a una contienda entre el Real
Madrid, mejor equipo de Europa, y el local Kashima Antlers.
Corría
apenas el 9' cuando Luka Modric mandó un fuerte disparo sobre la portería del
conjunto local y obligó al arquero, Hitoshi Sogahata, a emplearse a fondo para
impedir la anotación pero, para mala fortuna de los nipones, el balón cayó a
los pies de Karim Benzema quien no perdonó y anotó el 1-0.
Kashima
Antlers demostró que no había acudido a la final como un simple espectador y
respondió rápidamente con un fuerte disparo que rozó el travesaño de la
portería madridista pero los merengues volvieron a responder con una jugada que
a punto estuvo Benzema de convertir en gol.
Real
Madrid replegó filas buscando finiquitar las acciones con un contragolpe pero
fue sorprendido con el 1-1 al 44' y con el 1-2 al 52'. Kashima Antlers
contragolpeaba con fuerza y descaro y ponía en aprietos a los merengues que,
sorprendidos, tuvieron que meterle más carne al asador para sortear el doble
muro defensivo planteado por el conjunto japonés que simplemente no estaba
dispuesto a ceder el empate pero que, en su afán de cerrar espacios y complicar
las acciones en su propia área, cometió un grave y costoso penal que Cristiano
Ronaldo convirtió al 60' en gol, empatando de nueva cuenta el partido.
Real
Madrid se empleaba a fondo y generaba claras opciones de gol pero la figura de
Sogahata se agigantó y con una demostración de grandes reflejos y una tremenda
actitud, mantuvo a su equipo en la pelea pese a los intentos de Cristiano,
Benzema, Vázquez y compañía que parecían querer apedrearle el rancho.
Kashima
Antlers se replegó y defendió su portería con fiereza ante un Real Madrid
desbordado hacia el frente que veía con frustración como sus intentos se iban
perdiendo uno a uno mientras el reloj corría sin misericordia y el tiempo
transcurría hasta el final sin poder romper el empate.
Por fin,
cuando ya corría el tiempo extra y el reloj marcaba 98' de juego, Karim Benzema
marcó el 3-2, pero al verse en desventaja, el conjunto japonés volvió a lanzar
ataques y a punto estuvo de firmar el empate con un cabezazo de Yuma Suzuki en
un tiro libre ejecutado por Shibasaki.
Cristiano
Ronaldo firmó el 4-2 definitivo al 104', aunque Álvaro Morata estuvo a punto de
aumentar la ventaja merengue unos instantes después pero el balón se negó a
volver a entrar en la portería del conjunto nipón que terminó cayendo con la
cara al sol ante el poderoso conjunto merengue que, de esta forma, alzó su
tercer título del año.
