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miércoles, 28 de octubre de 2015

México vs Chile Sub-17


Chile recibirá en el Estadio Nelson Oyarzún Arenas de Chillán a México en octavos de final del Mundial Sub-17 que se celebra en Chile.

Sin duda alguna, enfrentarse al anfitrión representa un reto y se espera un gran duelo ya que ambos equipos han mostrado buenas cosas y, sobre todo, pundonor. Chile estuvo ubicado en el Grupo A en el que calificó como 3er lugar, empató con Croacia, cayó ante Nigeria y derrotó a Estados Unidos. México calificó como primero del Grupo C luego de derrotar a Argentina y Alemania y empatar con Australia.

Chile no brilló en la fase de grupos pero supo sacar la casta en el partido clave, levantándose de una dolorosa goleada propinada por Nigeria para conquistar la clasificación y eso, sin duda alguna, representa una enorme motivación. México, por su parte, mostró grandes cosas en su estreno ante Argentina pero luego, ante Australia pareció un equipo distinto, más conformista, y no pudo pasar del empate aunque Mario Arteaga, su entrenador, apretó tuercas para conquistar la calificación venciendo convincentemente a Alemania.

El apoyo incondicional de la afición chilena será un factor a tomarse en cuenta. El equipo tricolor deberá plantar cara y aplicarse correctamente para desplegar sus mejores armas desde el inicio tratando de capitalizar cualquier error y evitando que crezcan los locales si quieren sacar un buen resultado y seguir avanzando en el presente Mundial Sub-17.

Para Chile, al apoyo de su afición será clave para motivarse y mostrarse como el equipo ofensivo y decidido que derrotó a los Estados Unidos mientras que para México, la clave será asimilar ese mismo apoyo al contrario para convertirlo en motivación e impulsarse en busca de su mejor rendimiento.

México recibió el apoyo de la afición de Chillán en dos de sus partidos de la fase de grupos pero ahora ese mismo público estará apoyando a su rival, Chile, el local. Un punto de presión que deberán asimilar cabalmente si quieren mantenerse con vida y aspirar realmente a conquistar la copa.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Brasil (10) 1-1 (11) México Sub-17


La Selección de México Sub-17 logró la proeza de derrotar en penales por 11 contra 10 a Brasil luego de haber empatado 1-1 en tiempo regular y accede así a la semifinal del Mundial Sub-17 que se celebra en Emiratos Árabes Unidos.

En un partido cardiaco, con valor y una actitud a toda prueba, brasileños y mexicanos se entregaron en el terreno de juego en busca del pase que finalmente consiguieron los mexicanos en la fatídica tanda de penales.

Brasil tuvo mayor posesión de balón y dominó territorialmente pero México demostró que sabe plantarse bien y supo frenar a una verdeamarela que llegaba al partido habiendo vencido y goleado a todos sus rivales. El orden táctico mexicano supo contrarrestar el buen juego brasileño y nivelar el encuentro hasta que, cuando corría el '80, Iván Ochoa culminó una magnífica jugada con el 0-1 que parecía inclinar la balanza del lado tricolor pero Brasil supo levantarse y apenas 5' después conquistó el empate gracias a un rebote que Nathan convirtió en gol.

De nueva cuenta, Raúl Gudiño se erigió como el héroe tricolor. En esta ocasión detuvo un par de penales  brasileños, uno a Gabriel y el otro a Mosquito, y así aseguró el triunfo mexicano luego de que ambos equipos lanzaron 24 disparos desde el punto penal, una marca histórica para la competencia.

El marcador final fue de 11 goles para México y 10 para Brasil Sub-17.

martes, 29 de octubre de 2013

Italia 0-2 México Sub-17


La Selección Mexicana Sub-17 ha dado una muestra más de entereza al superar a un duro rival como lo fue Italia en el Estadio Mohammad Bin Zayed Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos.

Después de la estruendosa derrota inicial del Tri Sub-17 pocos pensaban que podría levantarse y el equipo ha demostrado paso a paso que tienen capacidad para eso y mucho más. Italia no puede verse simplemente como un peldaño más. Los europeos plantearon serias dificultades al equipo tricolor y por momentos arrinconaron en su campo a los mexicanos que, sin embargo, han mostrado un corazón enorme y han sabido salir adelante pese a todas las dificultades.

Italia comenzó mejor y se adueñó del balón. Supo cerrarle el paso a México y con una presión constante se veía muy peligroso. Los mexicanos se veían superados y copados en su propio campo pero supieron esperar su momento y con un zarpazo dieron un golpe contundente que le cambio el rumbo al partido. Italia parecía dueño y señor del partido pero un error defensivo en la salida permitió que Alejandro Díaz tomara el balón y mandara un tiro un tanto bombeado que tomó mal parado al arquero italiano para anidarse al fondo de la portería para el 0-1 que ponía al frente al Tri.

Italia no dudó en lanzarse con todo al frente y de hecho puso a trabajar a Raúl Gudiño, el arquero tricolor, quien sin duda alguna fue el héroe de la jornada al detener todo lo que iba para adentro de su portería.

Italia estuvo a punto de empatar el partido al final del primer tiempo cuando un despeje precipitado de Gudiño cayó a la cabeza de un ofensivo italiano pero el remate se estrelló en el poste de la portería mexicana para su mala fortuna y ambos equipos se fueron al descanso con el marcador 0-1 a favor de México.

El partido se convirtió en un ir y venir en el segundo tiempo cuando los italianos se lanzaron con todas sus armas en busca del tanto de la igualada y los mexicanos respondieron con peligrosos contragolpes que también iban cargados de peligro y realmente ambos equipos fueron afortunados al no recibir más goles.

Al final del partido, con Italia volcada al frente y Gudiño salvando una y otra vez su marco, se dio un contragolpe en el que Ochoa encaró en un mano a mano al arquero italiano y de hecho se lo quitó pero el balón se le escurrió hacia la banda donde apareció Tovar quien a toda velocidad lo tomó y lo devolvió al centro donde Ochoa esperaba pacientemente para empujarlo al fondo de la portería italiana para el 0-2 definitivo que sellaba el emotivo pase de México a la siguiente ronda.

lunes, 11 de julio de 2011

Niños Héroes

La Selección de México Sub-17 venció 2-0 a Uruguay ante más de 100 mil personas en el Estadio Azteca y se coronó campeón del torneo con 7 triunfos en 7 partidos. Los goles fueron obra de Antonio Briseño y Giovani Casillas y valieron para el bicampeonato del mundo en la categoría Sub-17.

El partido inició tenso, con un equipo Uruguayo que salió a apretar y dejar en claro que no sería una simple comparsa. De arranque, el apoyo del público fue tremendo y el ambiente era de fiesta, pero los Uruguayos saben bien como callar más de 100 mil bocas y salieron al campo con el hambre de pasar a la historia y en busca de un "aztecazo", para llamarlo de alguna forma.

La garra charrúa tan famosa fue perfectamente bien aplicada y presionaron a México desde la salida, con fuerza y peleando con fiereza cada balón, regateando cada jugada, asfixiando al equipo tricolor y forzándolo a salir a balonazos  e impidiendo que los locales armaran su juego y tejieran sus ofensivas como lo habían estado haciendo.

Las primeras opciones fueron para Uruguay que se veía más peligroso. Incluso tuvieron el gol en los pies de San Martín al minuto 25 pero el disparo de este salió desviado y encendió al público que multiplicó su apoyo al equipo nacional mexicano. México no esperó mucho para contestar y en la siguiente jugada Fierro lanzó un disparo apenas desviado de la portería charrúa ante una magnífica diagonal retrazada que le mandó Bueno.

A partir de ese momento, México se paró mejor en el campo. El Potro Gutiérrez reacomodó sus piezas y movió a Espericueta y a González, para que intercambiaran posiciones y se conectaran mejor con Bueno y Fierro, con lo que el equipo tricolor se hizo más peligroso y comenzó a romper el cerco que le habían impuesto con su presión los mediocampistas uruguayos.

En un tiro de esquina enviado por Escamilla a segundo poste, Fierro recentró para encontrar a su capitán, Antonio Briseño quien pese a pegarle mal a la pelota, la metió en el rincón para el gol que puso adelante al equipo tricolor. La explosión de júbilo en el Azteca no se hizo esperar y la algarabía era enloquecedora.

Sin embargo, Uruguay estaba muy lejos de bajar los brazos e hizo gala de su "garra" y "espíritu" para lanzarse en pos del empate y muy pronto puso a temblar la portería mexicana por medio de un disparo de Elbio Álvarez que se estrelló en el poste ante la mirada atónita del portero mexicano y la angustia de la fanaticada que apoyaba a muerte a los tricolores. El primer tiempo terminó con ambos equipos luchando con todo y arribos en ambas puertas pero sin tanta claridad. El ímpetu le ganaba a la serenidad en ambas partes.

La tónica fue la misma al comienzo del segundo tiempo. Con ambos equipos luchando hacia el frente aunque tal vez con más claridad por parte de los uruguayos que pusieron a temblar de nuevo la portería nacional con un disparo al poste. Al poco tiempo entró al campo el héroe tricolor, Julio Gómez, quien luego sería premiado con el balón de oro de la competencia, y en cuanto puso un pie en el campo el Estadio enloqueció. Los Niños Héroes mexicanos tienen un símbolo y la gente los arropó. Muchos habían acudido al partido con vendas en la cabeza y desde que vieron a Gómez pararse a calentar comenzaron a cantar y a corear su nombre.

Así, impulsados por más de cien mil en el Estadio Azteca y más de 100 millones en el mundo, los seleccionados sacaron fuerzas y lucharon hasta el último aliento ante un rival de altura que supo plantarse ante la adversidad y vaya que vendió cara la derrota. González no entró fino y de hecho perdió el balón en su primera intervención para luego dar dos o tres malos pases seguidos pero el golpe anímico había sido enorme y el muchacho no decayó, lo siguió intentando y buscó conectarse con sus compañeros y recuperar balones cuando los tenía el contrario.

Ya en la recta final del partido, al minuto 90, en un contragolpe fulminante, el número 10 y principal armador del equipo tricolor, Alfonso González, le dio un pase filtrado a Giovani Casillas para que este enfilara solo ante el portero charrúa, Jonathan Cubero, y anotara el gol que sellaba la victoria de México y que dará la vuelta al mundo una y otra vez. Casillas había entrado de cambio al minuto 85 y estaba fresco por lo que tenía todo a su favor para darle un digno colofón al enorme esfuerzo del equipo.

La Selección mayor de México no ha pasado de los cuartos de final en los mundiales pero muchos pensamos que hay potencial para mucho más y en la categoría Sub-17 ya se ha logrado el bicampeonato por lo que México seguirá inyectando juventud con calidad y hambre de triunfo a sus filas, demostrando que, cuando se trabaja ordenadamente y con buena dirección, hay la calidad suficiente para aspirar a ser protagonista en cualquier torneo del orbe. En horabuena por estos Niños Héroes que le han dado una enorme alegría y motivación a un país con hambre de cosas triunfos y cosas positivas.

viernes, 8 de julio de 2011

Con las botas puestas

Existe un refrán ruso que reza: "caer está permitido, levantarse es obligatorio". Y vaya que los muchachos Sub-17 le han hecho caso. México venció en el Mundial Sub-17 3-2 a Alemania en un duelo épico en el que los mexicanos se fueron al frente pero los alemanes supieron levantarse, empatar y ponerse al frente 2-1 para que los mexicanos les respondieran de nueva cuenta y anotaran el del triunfo en el minuto 90.

La Comarca Lagunera se vistió con sus mejores galas y la gente llenó el estadio Torreón para apoyar al equipo tricolor que se enfrentaba a un rival al que jamás en la historia de los mundiales había podido vencer y ambos equipos correspondieron a la afición brindándose en la cancha y dando un gran partido en el que derrocharon calidad, pundonor y entrega.

El público estuvo en su papel desde el inicio y apoyó a la Selección Nacional con todo, como acostumbra apoyar a sus Santos de la Laguna y los tricolores no desentonaron, lucharon con todo con los teutones buscando el triunfo, pero los alemanes hicieron gala de su poderío y capacidad futbolística por lo que el partido fue de alto octanaje desde el silbatazo inicial.

Muy pronto, cuando corría el minuto 3, los mexicanos se fueron al frente con un gol de Julio Gómez que se coló al rincón de la portería defendida por Vlachodimos quien muy probablemente pudo hacer más por el balón. Innegablemente, la suerte acompañó al tricolor en este gol y les inyectó una enorme cantidad de adrenalina. La explosión de la tribuna no se hizo esperar y el espectáculo fue grandioso.

Pero si algo caracteriza a Alemania es su capacidad de reacción y el hecho de que jamás bajan las manos. De inmediato se fueron al frente en busca de la igualada y esta llegó también muy pronto, al minuto 9 mediante una gran jugada individual de Samed Yesil que caracoleó por el centro y dejó atrás a varios defensas mexicanos antes de disparar razo y a la derecha para anotar un golazo.

A partir del gol, los alemanes tomaron más confianza y siguieron apostando por la victoria. Tanto habían oportunidades de gol en el arco mexicano como en el teutón, aunque hay que reconocer que Alemania se veía mejor y con mayor control del balón y peligrosidad. Alemania poco a poco fue haciendo valer su mayor fuerza y vigor, por lo que al final del primer tiempo ya ejercía cierto dominio sobre el cuadro tricolor, que se vio desorganizado y superado teniendo que romper las jugadas a pelotazos.

La presión alemana comenzó a agobiar a los mexicanos que perdieron el orden por completo y terminaron la primera mitad como pudieron. Al regresar del descanso, México tomó un segundo aire con el apoyo del público y buscó romper el dique que había formado Alemania en el medio campo y que les había permitido copar a la zaga mexicana.

Sin embargo, al minuto 59 el capitán teutón, Emre Can se hizo del balón y fue dejando a cuanto mexicano se encontró en el camino hasta encarar al portero y tocar raso hacia su costado izquierdo para anotar un gran gol. La contundencia alemana se hacía presente y en la mente de muchos ya todo estaba perdido.

Pocos contaban con el espíritu y pundonor de los muchachos del representativo mexicano que, viéndose caídos, se apuraron a levantarse y animarse unos a otros con el apoyo y el fervor del público que les reconocía el esfuerzo. México estaba dispuesto a dejar el alma en el campo y la gente se contagió de esto. Era obvio que estos muchachos no bajarían los brazos y dieron una gran demostración.

La tribuna coreó el ya famoso "sí se puede, sí se puede" y los tricolores se pusieron a remar contra la corriente y arremetieron contra sus rivales que tampoco se quedaron a la expectativa y no les regalaron nada. Fue hasta el minuto 75 cuando se dio un milagroso gol olímpico que emparejó los cartones. Jorge Espiricueta fue el autor del primer gol olímpico en partido oficial del Estadio Torreón y ¡en qué momento!

En la jugada se dio un fuerte choque en el que Julio Gómez salió herido y tuvo que ser atendido fuera del campo. A su regreso lucía tremendo vendaje en la cabeza y el público lo ovacionó con todo. México era impulsado y tomaba fuerzas para buscar la victoria. Ahí estaban unos niños que querían ser héroes y que creyeron en sí y lucharon por el sueño de alcanzar la gran final.

Al minuto 90, en otro tiro de esquina, un delantero mexicano desvió el balón y Julio Gómez no la pensó dos veces, se aventó y de chilena disparó a gol para anidar el balón en el único rincón de la portería por el que podía entrar ante la incredulidad de la zaga teutona.

La tribuna enloqueció y cantó alegremente, pero lo alemanes no bajaron los brazos y se fueron con todo al frente en busca de igualar de nuevo aunque en esta ocasión, no contaron con el tiempo suficiente ya que el árbitro silbó el final del partido 4 minutos después de la anotación de México ante la algarabía del abarrotado inmueble que festejó con todo a sus niños héroes, esos niños dispuestos a morir con las botas puestas.

Ahora México se las verá con Uruguay ante un previsible lleno en el Estadio Azteca mientras que Alemania jugará por el tercer puesto de la contienda nada más y nada menos que contra Brasil.