martes, 4 de julio de 2017

Joachim Löw y el redescubrimiento del futbol Alemán


Joachim Löw nació en Schönau, Alemania el 3 de febrero de 1960, tuvo una discreta actuación en la Bundesliga como delantero, con apenas 4 participaciones en la Selección de Alemania Sub 21, terminó su carrera como futbolista en Suiza y muy pronto se convirtió en director técnico, al principio fue auxiliar, tomó por primera vez las riendas de un equipo en la temporada 1994-1995, que fue también su última como jugador en activo, y aceptó integrarse al cuerpo técnico de Jürgen Klinsmann, sorprendiendo a propios y extraños.

A ojos de Klinsmann, la Selección de Alemania se había estancado y necesitaba reinventarse empleando tácticas más ofensivas. Klinsmann y Löw se habían conocido años atrás y comenzaron a trabajar juntos desde el 1 de agosto de 2004 buscando coronar sus esfuerzos en la Copa del Mundo que se celebraría en Alemania en 2006.

Klinsmann guió a Alemania al tercer lugar de la Copa FIFA Confederaciones Alemania 2005 y enfilaron hacia el gran objetivo: coronarse en la Copa del Mundo, en la cual, conquistaron el primer lugar de su grupo en la primera fase en la que doblegaron a Costa Rica, Polonia y Ecuador. En los octavos de final vencieron a Suecia. En cuartos de final eliminaron a Argentina en un emocionante duelo y, en la semifinal cayeron ante Italia por 2 goles contra 0. Había sido el mejor partido de Alemania en la Copa del Mundo pero terminaron perdiendo ante su vieja némesis, Italia y tuvieron que conformarse con el tercer puesto de la justa luego de vencer a Portugal en su último partido.

El golpe fue terrible para Klinsmann, por lo que decidió no renovar su contrato, renunciando a seguir al frente de la Mannschaft, dejando la responsabilidad en Löw que fue pronto ratificado por los dirigentes como el seleccionador en jefe a partir del 12 de julio de 2006.

De la mano de Löw, Alemania acudió a la Euro 2008 en la que peleó con gallardía pero no pudo alzarse con el título ya que fue doblegada en la final por España. En la Copa del Mundo celebrada en Sudáfrica en 2010 volvió a verse las caras con España, con la que perdió de nueva cuenta, esta vez en semifinales, y tuvo que conformarse con el tercer puesto, luego de derrotar a Uruguay.

Alemania ya era otra. Su estilo era distinto. Löw había logrado la reinvención de un gran equipo y estaba de nueva cuenta peleando en las alturas, pero los títulos se les habían negado. Pese a todo, los directivos le dieron un nuevo voto de confianza y lo mantuvieron al frente del equipo. El nuevo contrato, firmado en 2011, era ahora por 4 años y buscaba encaminar al grupo en busca del título en la Copa del Mundo Brasil 2014, cosa que consiguieron de forma por demás brillante. Por fin, el domingo 13 de julio de 2014, Alemania volvía a alzar la Copa del Mundo.

Sin dudarlo, la Federación de Alemania le volvió a ofrecer las riendas del máximo equipo a Löw por otros 2 años. Alemania trabajaría ahora en busca de coronarse en Francia 2016. En la EURO Francia 2016, Alemania cayó ante el anfitrión, Francia, en semifinales. Pese a todo, los federativos le volvieron a extender el contrato para guiar al equipo a Rusia 2018.

Löw decidió que experimentaría en la Copa FIFA Confederaciones Rusia 2017, llevando a un equipo joven en busca de alternativas para complementar a la selección mayor pero sin perjudicar de más a la Sub 21 que competiría en la EURO . El "proyecto formativo" del estratega alemán rindió frutos y los germanos se coronaron campeones con el equipo B. Sin duda alguna, toda una proeza.

Joachim Löw tiene ahora 11 años al frente de la Mannschaft 11 años en los que ha disputado 152 partidos y ha ganado 102, empatado en 27 ocasiones y 23 derrotas. Ya supera en victorias al frente de Alemania a viejas glorias como Helmut Schön y Sepp Herberger, que estuvieron al frente de su selección por 14 años cada uno. El rendimiento de la Selección de Alemania bajo su mando es de un excelente 73.03%.

Bajo el mando de Löw, Alemania ha cambiado considerablemente y ahora practica un futbol de mayor control y posesión del balón y con transiciones rápidas pero sin renunciar a su esencia. Löw se encuentra muy lejos de la imagen dura que solía caracterizar a sus predecesores, es una persona afable, proactiva, que suele compaginar con sus jugadores, a los que trata casi familiarmente y con quienes no esconde sus emociones.

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