miércoles, 19 de abril de 2017

Real Madrid 4-2 Bayern München


El Real Madrid logró imponerse al Bayern de Múnich para avanzar, con una buena dosis de sufrimiento, a su séptima semifinal consecutiva en la UEFA Champions League en un partido cardiaco en el que los dos gigantes merecieron la victoria.

El partido de ida celebrado en Múnich había sido electrizante y la vuelta prometía un choque de trenes, con dos protagonistas históricos del máximo torneo continental y ambos equipos cumplieron con creces las expectativas. El triunfo coqueteó con ambos cuadros pero terminó inclinándose por los merengues que definieron la batalla en tiempos extra y con decisiones polémicas del cuerpo arbitral.

Zinédine Zidane apostó por su clásico 4-3-3 con Navas, Ramos, Nacho, Marcelo y Carvajal en la defensa, Kroos, Casemiro y Modrić en la media cancha y Ronaldo, Benzema e Isco en la delantera. Sin sorpresas en la alineación madridista.

Carlo Ancelotti, fiel a su costumbre, apostó por su gente de confianza, sin importar que dos de sus pilares se encontraran "tocados". Neuer, indiscutiblemente una muralla en la portería, Boateng y Hummels en la defensa central pese a haber tenido que entrenar por separado del grupo, Lahm y Alaba en las laterales, Thiago, Xavi Alonso y Vidal en la media cancha, Ribéry y Robben en los extremos y Lewandowski en el eje del ataque. La armada alemana presentaba armas y mostraba una cara muy ofensiva.

El Bayern no se tomó tiempo para estudiar nada y se lanzó con todo al frente desde el inicio. Los primeros 15 minutos fueron ampliamente dominados por los teutones que abrieron el campo con Ribéry y Robben como principales protagonistas pero con gran participación de Lahm, Thiago, Vidal, Xavi Alonso y, por supuesto, con Lewandowski buscando un resquicio por donde colarse.

El primer aviso fue claro, una escapada por la izquierda, un balón al área y Thiago reventando un disparo desde el interior del área chica que fue rebotado por la oportuna barrida de un defensa. Corría el 9' y el Real Madrid ya llevaba un buen susto. Marcelo, que tuvo una gran actuación tanto en la defensa como en el ataque, salvaba a su equipo de una anotación que parecía inminente.

El acoso del equipo visitante sobre el área defendida por los blancos fue agobiante. Los merengues tardaron 15 minutos en sacudirse la presión, pero cuando lo hicieron, de inmediatamente pusieron a trabajar a Neuer quien, para variar y no perder la costumbre, respondió perfectamente.

Carvajal controló un balón a tres cuartos de cancha y mandó un excelente disparo que fue ligeramente desviado por Neuer para lo que parecía un claro tiro de esquina pero el árbitro no lo consideró así y marcó saque de meta. El Madrid ya se había hecho del balón y dejaba en claro que sería una batalla a matar o morir la que se disputaría en el Santiago Bernabéu.

Las incorporaciones de Marcelo por la banda izquierda y de Carvajal por la derecha, le daban intensidad y mucho peligro a las incursiones del equipo albo. Ambos laterales cumplieron con sus qué hacer defensivo y no dudaban en incorporarse al ataque en cada oportunidad. El ir y venir constante de ambos le ayudaba al Madrid a abrir el campo y le complicaba mucho el trabajo a la pareja de centrales, Boateng y Hummels, del Bayern, que también hicieron un gran trabajo.

Al 28', Sergio Ramos tuvo una inmejorable oportunidad de abrir el marcador pero su disparo fue rechazado por Neuer en una jugada nacida por la derecha en la que Carvajal se escapó hasta la línea de fondo. Al 34', en otra oportunidad generada por la incorporación de Carvajal, Kroos mandó un fuerte disparo por encima del marco visitante. Al 43', Marcelo cedió para Cristiano que también voló su disparo. Si el Bayern había dominado al inicio, el Real Madrid cerraba de mejor forma y ambos equipos se iban al descanso dejando en claro que el partido se disputaba con artillería de alto poder y sobre un terreno sembrado de pólvora.

El segundo lapso comenzó de forma trepidante, con dos equipos buscando un gol que les acercara a la victoria. Dos conjuntos bien plantados, ordenados y catapultados hacia el frente por dos estrategas que confiaban en su gente. Zidane hizo una modificación en el parado de su equipo y movió a Isco hacia la media cancha y moviéndolo más como extremo izquierdo, trasladando a Kroos más al centro.

El ir y venir de ambos cuadros a las áreas contrarias en busca del gol hizo que el partido se viviera a un ritmo vertiginoso, con jugadas de peligro en ambos marcos aunque con más participación de Neuer que de Navas.

Al 51', Robben incursionó por la izquierda, tomó el balón y quebró hacia el área y, en cuanto sintió a Casemiro, se lanzó de clavado para impresionar al árbitro que le compró la actuación y de inmediato marcó penal. Al 53', Lewandowski lo convirtió en gol con un potente disparo.

El Bayern sabía que tenía al rival herido y, fiel a su costumbre, se lanzó con todo al ataque para rematarlo. Robben, esta vez por la derecha, hizo una gran jugada quebrando hacia el centro y cediendo un gran balón para Vidal que mandó su disparo por encima de la portería defendida por Navas en una enorme aproximación de gol. Robben cabeceó en el área unos instantes más tarde y el balón superó a Navas pero fue sacado literalmente de la línea por Marcelo quien salvó a su equipo de una nueva anotación.

Ribéry y Robben hacían de las suyas y enloquecían a la zaga madridista con sus incursiones pero el Bayern no lograba ampliar la ventaja y el Real Madrid también creaba peligro al contraatacar. Por un lado Nacho tenía que esforzarse para adelantarse a Lewandowski y cortar el peligro y por el otro Hummels se lucía sofocando contragolpes merengues y ayudaba a Neuer a mantener su marco en blanco.

Zidane mandó a Marco Asensio al terreno de juego al 64' y a Lucas Vázquez al 71', considerando que Benzema e Isco ya habían cumplido con su comentido y refrescando la línea ofensiva.

Ancelotti respondió con una apuesta arriesgada. Sacó a Xavi Alonso de la media cancha y mandó a Müller para reforzar el ataque al 75'. El ariete se plantó justo detrás de Lewandowski y buscaba sumar unidades al frente. La respuesta del Real Madrid fue directa y contundente. Casemiro ganó un balón a tres cuartos de cancha y sirvió un pase flotado para Cristiano Ronaldo que le ganó la espalda a Boateng y cabeceó magníficamente para poner el marcador 1-1.

El Bayern volvió inmediatamente a la carga y en la primera jugada puso el esférico en el área merengue con un largo centro que parecía controlado entre los centrales madridistas pero que, lamentablemente para su causa, Sergio Ramos terminó empujándolo al fondo de su propia portería para poner el marcador 1-2 cuando corría el 77'. Müller había bajado el balón con el pecho buscando conectar con Lewandowski pero Ramos se adelantó y tocó el esférico que se coló irremediablemente hasta el fondo de su propia meta.

La banda izquierda del Real Madrid cobró mayor protagonismo. Marcelo y Asensio, por la izquierda, y Lucas Vázquez y Carvajal, por la derecha, bombardeaban el área con balones cargados de peligro pero Neuer se erigía como una muralla impidiendo que el Real Madrid anotara.

Con el partido en un ir y venir vertiginoso y jugadas de peligro en ambas áreas, Arturo Vidal se hizo expulsar al 84'. Vidal, siempre pundonoroso, luchador incansable, había sido amonestado en los albores del partido en una jugada que bien hubiera podido ser roja y le habían perdonado la expulsión en otras dos en las que había jugado al filo de la navaja pero el árbitro ya no perdonó cuando se barrió a destiempo y cortó un contragolpe de Marco Asensio por la banda izquierda. En la repetición se pudo observar que Vidal sí toca el balón, por lo que la decisión del árbitro resultó equivocada.

El partido se escurrió hasta los tiempos extra. El Real Madrid tenía un hombre más y Cristiano Ronaldo no tardó en lanzar un fuerte fogonazo sobre la portería visitante, obligando a Neuer a emplearse a fondo para rechazar el esférico. Los avisos del conjunto merengue se fueron sucediendo pero los contragolpes del Bayern también llevaban una buena dosis de peligro y el público vivía al filo de la butaca.

Vázquez y Asensio se asociaban dejando en claro que la decisión de Zidane de confiar en ellos había sido muy atinada. Corría el 104' cuando en una jugada en la que el Real Madrid le había estado dando la vuelta al campo en busca de una cuarteadura y el balón le cayó a Ramos que controló y mandó un magnífico centro buscando a Cristiano Ronaldo, que se encontraba en fuera de lugar, controló, giró y puso el marcador 2-2 con su anotación 101 en la competencia.

Al 109', Marcelo tomó el balón en el medio campo y escapó sembrando contrarios hasta meterse al área visitante para ceder a Cristiano, que nuevamente se encontraba en fuera de lugar, para que este controlara tranquilamente y empujara el esférico al fondo de la portería para el 3-2 que le daba por fin la vuelta al partido.

Al 112', Asensio robó un balón en el madio campo y también se escapó hasta colarse al área pese a los esfuerzos de Hummels y, con un disparo cruzado, venció a Neuer para poner el marcador final 4-2 y darle el pase al Real Madrid que fue capaz de superar una buena dosis de sufrimiento para terminar imponiéndose al Bayern de Múnich en una trepidante llave de Cuartos de Final de la UEFA Champions League.

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