miércoles, 6 de enero de 2016

La rifa del tigre


No hay duda de que Zinedine Zidane soñó con el momento de convertirse en técnico del Real Madrid y que hoy, que su sueño se ha hecho realidad, se ha sacado la rifa del tigre, ya que dependerá de su capacidad para solucionar conflictos su permanencia o pronta caída del timón del equipo albo.

Zizou ganó todo como jugador y fue capaz de resolver todo tipo de embrollos en el terreno de juego aunque en alguna que otra ocasión perdió la cabeza y salió expulsado pero lo más común era verle prodigar su magia con el esférico para beneficio de sus compañeros y beneplácito de sus seguidores.

Sin embargo ahora se encontrará ante una situación muy complicada, con un vestidor roto y un equipo muy presionado que atraviesa por problemas graves de conducta, actitud que se muestran en un pobre nivel futbolístico y en relaciones interpersonales e institucionales complejamente deterioradas y caóticas en muchos aspectos.

El Real Madrid cuenta con una defensa recia, con gente capaz y con mucha experiencia pero que por momentos en esta campaña se ha visto frágil y mal coordinada. La misma falta de coordinación se ha visto en muchas ocasiones en la media cancha y ni hablar de la delantera que parece más trabajar espasmódicamente y sin una idea clara de equipo.

Para Ancelotti el dilema era que si el equipo se hacía del balón y presionaba hacia el frente ahogaba a Cristiano y Bale pero que si se echaba atrás para contragolpear y darle oxígeno a sus dos estrellas, entonces ponía en aprietos a Modric, Kroos y compañía, por lo que bajo su mando el equipo pasaba de una condición a otra en determinados lapsos del partido y eso funcionó magníficamente durante la primera mitad de su segunda temporada pero para el período final el conjunto perdió la brújula y el experimentado técnico italiano ya no logró retomar el ritmo y los merengues dejaron escapar uno a uno, todos los trofeos en pugna por lo que terminó siendo despedido por Florentino Pérez pese al apoyo manifiesto de varios de los pesos pesados del vestidor madridista que había vivido un verdadero infierno en los años en los que Mourinho comandó su destino.

Hoy Zidane tendrá que lidiar con el mismo dilema táctico y tendrá que aplicar sus propios métodos e ideas para obtener lo mejor de un conjunto plagado de estrellas con la finalidad de reencontrarse con ese futbol que los llevó a ser los mejores del orbe en 2014. Adicionalmente, Zizou tendrá que lidiar con los múltiples problemas que existen en el vestidor, con una afición desesperada por ver brillar a un equipo que ha quedado a deber en lo que va de la temporada y con una impaciente directiva que hace apenas 2 semanas había ratificado a Rafa Benítez en el puesto, afirmando incluso que no llamaría al propio Zidane como sustituto.

Ancelotti encontró un equilibrio mágico en la primera mitad de su segunda temporada pero lo perdió trágicamente y lo que parecía un gran año terminó siendo un desastre, lo que forzó su salida. Benítez entró como la solución a todos los problemas y de inmediato se puso en busca de ese equilibrio pero tras 7 meses de altibajos, simplemente no lo halló y terminó siendo despedido para dejar su lugar a Zidane.

Benítez encontró a un equipo unido pero con un desequilibrio táctico y futbolístico que derivó en un fracaso deportivo pero hereda cualquier cantidad de problemas para Zidane que tendrá que lidiar con la actitud de los jugadores mientras resuelve el desequilibrio futbolístico del equipo y encuentra su alineación ideal para enfrentar los duros retos que están por venir. La indisciplina es notoria y se refleja en el desempeño del conjunto.

Ancelotti optó por una formación con 4 defensas, 3 medios y 3 delanteros para aprovechar mejor a sus estrellas y funcionó durante un tiempo. Benítez tuvo cualquier cantidad de alineaciones y formaciones tratando de ubicar mejor a sus jugadores pero sus resultados distaron mucho de los obtenidos por su antecesor y, para colmo de males, sus jugadores le fueron perdiendo el respeto al grado incluso de que el ahora ex técnico no fue a despedirse de ellos.

¿Podrá Zidane con el paquete? ¿Será capaz de reintegrar al vestidor y de imponer una disciplina táctica que derive en un mejor futbol? ¿Podrá domar al tigre?

No hay comentarios:

Publicar un comentario