miércoles, 6 de abril de 2016

Barcelona 2-1 Atlético


El Barcelona logró rescatar un importante triunfo ante un valiente Atlético de Madrid que había logrado irse al frente pero que tuvo que soportar los embates culés con 10 hombres desde el 35' y terminó sucumbiendo.

Si bien Luis Enrique y los jugadores blaugranas habían hecho énfasis en que la derrota ante el Real Madrid sufrida el fin de semana anterior no les había afectado, la realidad fue muy distinta y si bien el Barcelona se adueñó del balón, no supo ser efectivo en los primeros minutos y el Atlético logró neutralizarlo e incluso irse al frente en el marcador cuando corría el 24' por conducto de Fernando Torres quien aprovechó un magnífico pase filtrado por Koke quien aprovechó la pésima marca de Piqué que salió tarde a su encuentro y permitió que el colchonero tuviera tiempo y espacio para maniobrar a gusto y mandara un magnífico pase que Torres convirtió en gol con un disparo raso que se introdujo a la portería luego de pasar por debajo de las piernas de Ter Stegen para el 0-1 que caía como balde de agua fría sobre el conjunto culé y su público.

Griezmann estuvo a punto de marcar el 0-2 unos instantes más tarde pero una gran estirada de Ter Stegen lo impidió, desviando el disparo hacia tiro de esquina. El Atlético se había crecido y el Barcelona no lograba reaccionar. Fueron minutos de enorme sufrimiento para los locales que, como pocas veces, se veían inseguros y fallaban ante la presión del equipo visitante que empujaba hacia el frente tratando de reflejar su superioridad de nueva cuenta en el marcador.

Todo parecía indicar que el Barcelona se enfilaba a una dolorosísima derrota hasta que sobrevino una acción en la media cancha, en una jugada sin mayor trascendencia pero que resultó un hito en el partido. Fernando Torres ya se encontraba amonestado, había sido una pesadilla para la zaga local y se lanzó para presionar por un balón en el medio campo pero en su desesperación chocó con Busquets que, fiel a su costumbre, exageró el golpe y el árbitro determinó que Torres se había ganado su 2a amonestación y, por ende, la expulsión del terreno de juego. Corría el minuto 35 y a partir de ahí, el partido cambió. Sin duda, la entrada de Torres sobre Busquets fue un error ya que, en primera instancia, la jugada era intrascendente y en la media cancha y, para colmo de males, el Niño ya estaba amonestado. Una imprudencia que fue duramente castigada por el colegiado que terminó por mandarlo a las regaderas.

Pese a todo, el Barcelona no logró encontrar la clave para hacerle daño a un Atlético bien plantado en su zona baja y con rápidos y peligrosos desdoblamientos que ponían a temblar a la defensiva blaugrana y no fue sino a la salida del 2o tiempo cuando los culés lograron reacomodarse y tomaron verdaderamente la manija del encuentro, obligando al Atlético a replegarse y a emplearse a fondo para evitar no sólo el empate sino también una goliza ya que las jugadas de peligro en la portería de Oblak comenzaron a sucederse peligrosamente en cuanto silbó el árbitro el comienzo de la 2a parte.

Si bien el Barcelona ya mandaba en el encuentro y generaba peligro una y otra vez, no lograba horadar la portería colchonera y la figura de Oblak y de más de un defensa se agigantaban al impedir el gol del empate hasta que, en una jugada por demás accidentada, Luis Suárez se encontró con un balón que iba sobre su propia humanidad y lo mandó al fondo de las redes para el 1-1 al 62'.

El gol fue una inyección de energía para el Barcelona que volvió a lanzarse con denuedo sobre la portería colchonera, sucediéndose cada vez más jugadas de peligro y obligando al Atlético a emplearse a fondo para evitar la caída de su marco.

Entre uno y otro embate, el árbitro perdonó tarjetas en jugadas muy parecidas a las que le significaron las amonestaciones a Torres, cosa que fue reclamada airadamente por los jugadores del Atlético que se sentían afectados y el colmo fue cuando Luis Suárez fue pillado al propinarle un codazo en la cara a un defensa y únicamente fue amonestado por lo que pudo permanecer en el terreno de juego para asestar un duro cabezazo desde dentro del área y anotar el 2-1 al 73'.

Barcelona y Atlético siguieron buscando el gol pero el balón ya se negó a volver a entrar a las porterías y ambos equipos tendrán que definir el pase a semifinales la próxima semana en el Vicente Calderón donde de nueva cuenta los colchoneros tendrán que presionar a un Barcelona que necesitará recuperar su futbol si no quiere volver a sufrir ante un equipo que siempre ha demostrado tener agallas y seguramente lo volverá a hacer ahora que se encuentre en su propio campo y ante su gente.

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