miércoles, 13 de abril de 2016

Real Madrid 3-0 Wolfsburg


El Real Madrid, de la mano de Cristiano Ronaldo, logró la ansiada remontada y avanzó a semifinales de la UEFA Champions League al derrotar por 3 tantos contra 0 al Wolfsburgo en una noche mágica en el Santiago Bernabéu de Madrid, España.

A diferencia del partido de ida efectuado en Wolfsburgo, en esta ocasión, todos los integrantes del conjunto albo hicieron labor de sacrificio y se comprometieron de principio a fin con el equipo mostrando una entereza física y mental a toda prueba. Tanto Cristiano Ronaldo como Gareth Bale bajaron a efectuar labores defensivas y acarrearon balones que permitieron poner en jaque una y otra vez a la defensiva visitante.

Tal y como se esperaba, los merengues salieron con todo en busca de un gol que los metiera al partido, obligando al Wolfsburgo a defenderse en su propio campo y, como también se esperaba, a contragolpear. Zinedine Zidane optó por Carvajal para cubrir el lateral derecho de los madridistas y la sabia decisión le rindió frutos desde temprano ya que el defensa robó un esférico cuando los visitantes querían contragolpear, avanzó por el centro del campo en diagonal hacia la derecha, intentó mandar un pase al centro que primeramente fue cortado por un defensa pero para su buena fortuna volvió a caerle a los pies y volvió a filtrar el balón, esta vez con éxito, hasta los dominios de Cristiano Ronaldo que jamás dio por perdida la pelota y apareció solo y sin marca en los linderos del área chica para simplemente empujar el esférico al fondo de la portería visitante y marcar de esa forma el 1-0 cuando apenas corría el 16'.

El Real Madrid no lo dudó ni un instante y volvió a lanzarse con todo en busca de igualar el marcador global. El propio Carvajal forzó un tiro de esquina apenas un minuto después del gol y Cristiano Ronaldo volvió a aparecer al centro de Kroos para cabecear y marcar el 2-0 que hacía estallar de júbilo a la afición merengue que convertía al Santiago Bernabéu en una sucursal del manicomio.

El conjunto albo no se desesperó y siguió buscando la portería contraria pero sin descuidar la defensa y frenando los peligrosos contragolpes que gestaba Wolfsburgo que perdió al 30' a uno de sus mejores hombres, Draxler, en un intento de contragolpear a los merengues. Carvajal, encargado de marcar a Draxler que había hecho mucho daño con los contragolpes por la banda derecha en el partido de ida, fue un verdadero dolor de cabeza tanto a la defensiva, frenando en seco a Draxler y a quien intentará desbordar la esa banda, como a la ofensiva, sirviendo el pase para gol de Cristiano que metió a Madrid de nuevo en la pelea.

El Real Madrid nunca quitó el dedo del renglón y mantuvo la actitud ofensiva pero siempre dejaba gente atrás para evitar ser sorprendidos con los peligrosos contragolpes gestados por el equipo visitante. Los locales fueron como la gota que golpe a golpe va erosionando la piedra y nunca dejaron descansar al equipo visitante al que probaban una y otra vez tanto por la izquierda como por la derecha, sin dar respiro.

Para la segunda parte, Jesé sustituyó a Benzema y tomó la banda izquierda para capitalizar uno de los pocos puntos débiles mostrados por la defensiva rival, lo cual hizo que Cristiano Ronaldo se moviera al centro y jugara en la punta, picando constantemente y pivoteando en busca de un resquicio que les permitiera asegurar el partido pero el conjunto germano. Los intentos de Cristiano, Bale y Jesé fueron bien rechazados por Benaglio, arquero de Wolfsburgo, quien mostró excelentes reflejos y gran técnica para sacar a tiro de esquina sendos disparos de los arietes madridistas que llevaban etiqueta de gol.

Con el paso del tiempo, Wolfsburgo parecía apostar por la prórroga o por lo menos prefería aguantar que arriesgarse mandando más gente al ataque aunque sí obligó a Keylor Navas a emplearse a fondo en un par de ocasiones. No fue sino hasta el 76', que Cristiano Ronaldo mandó un disparo suave que se coló entre la barrera puesta por el Wolfsburgo en un tiro directo, que el Madrid conquistó el 3-0 para enloquecer de nueva cuenta a la fanaticada que festejaba una nueva remontada en otra noche mágica en el Santiago Bernabéu.

Zidane no dudó en mandar a poner cerrojo en la portería merengue para impedir cualquier intento de rebelión del conjunto alemán que buscó afanosamente un gol que le permitiera el milagro de la clasificación a la siguiente ronda y si bien, los últimos minutos tuvieron un alto contenido de drama pero los merengues lograron su cometido y el marcador ya no se movió más, permitiendo al Real Madrid clasificar de nueva cuenta a las semifinales de la UEFA Champions League.

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