sábado, 3 de octubre de 2015

Blatter: contra viento y marea


Cada vez son más las voces que piden la renuncia de Joseph Blatter a la presidencia de la FIFA pero el suizo sigue buscando la forma de mantenerse contra viento y marea al frente del organismo rector del balompié mundial.

Fue precisamente cuando se llevaron a cabo las polémicas elecciones de Rusia y Qatar como sedes de los mundiales de 2018 y 2022 respectivamente cuando se escucharon por primera vez de forma clara y segura las voces que pedían la renuncia de Blatter. La polémica levantada sobre las elecciones obligó al suizo a anunciar que no competiría por un mandato adicional y todo pareció calmarse.

Tiempo después, cuando logró calmar las aguas, Blatter anunció que siempre sí competiría por un mandato más y en las elecciones la polémica volvió a resurgir. En la vorágine de acusaciones sobre sobornos y malos manejos tanto para la elección de presidente de la FIFA como para la elección de las sedes mundialistas, varias personas, incluso algunas que eran en ese momento miembros del Comité Ejecutivo de la FIFA, fueron castigadas y expulsadas por el Comité de Ética.

De nueva cuenta se pudo leer que Blatter ya no buscaría un mandato adicional. De nueva cuenta esperó un tiempo prudente y anunció que siempre sí se presentaría por un mandato más, esta vez sí sería el último. Muchos alzaron la voz para pedirle que no se presentara. Algunos grandes patrocinadores y algunos viejos aliados le dijeron que no era la mejor idea pero Blatter insistió y supo arreglárselas para ser elegido presidente de la FIFA nuevamente.

Entonces surgió un escándalo de corrupción y autoridades de Estados Unidos presentaron cargos contra un buen número de altos cargos de la FIFA, pero no contra Blatter y aún así se volvieron a escuchar repetidamente las peticiones de renuncia para Blatter y este aceptó a regañadientes convocar a nuevas elecciones. Corría el mes de junio y si bien había dicho inicialmente que renunciaría, días después indicó que se quedaría al frente de la FIFA hasta que se designara un nuevo presidente en el Congreso al que ya había convocado.

Sepp Blatter lleva 17 años en el cargo, fue electo en 1998 en sustitución de Joao Havelange y sostiene que "dejar su puesto ahora no es lo que más interesa a la FIFA porque no se podría avanzar en el proceso de reforma, por lo que no renunciará".

Sin embargo, grandes patrocinadores como Coca-Cola, McDonald's y Visa han alzado la voz nuevamente para pedir la inmediata renuncia de Blatter porque "cada día que pasa, la imagen y la reputación de la FIFA se deteriora. La FIFA necesita una reforma integral y urgente, la cual sólo puede lograrse a través de un enfoque verdaderamente independiente".

Si bien la justicia de Suiza ya ha abierto un expediente a Blatter, este no cede y está buscando no sólo librarse de cualquier imputación sino también mantenerse en la presidencia de la FIFA para dictar las reformas a seguir y muy seguramente influir en su proceso sucesorio, algo que para muchos ya es inaceptable y el simple hecho de que tres de los más grandes patrocinadores insistan en sus solicitudes de renuncia sobre Blatter al mismo tiempo que avanza los expedientes de la justicia suiza y estadounidense ya hubiera reventado a cualquiera pero Blatter sigue buscando la forma de perpetuarse y de mantener su influencia sin importarle el descrédito en el que ha caído la FIFA.

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