lunes, 7 de diciembre de 2015

Pumas UNAM 1-3 América


Los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México conquistaron el boleto a la gran final de la Liguilla del Apertura 2015 de la Liga Bancomer MX pese a caer por 3 tantos contra 1 ante el América en el Estadio Olímpico Universitario que, por motivos de seguridad, no lució el acostumbrado lleno que acompaña estos partidos.

Las Águilas comenzaron el encuentro a tambor batiente y dejaron en claro que morirían en la raya intentando la remontada heroica ante la complacencia de los Pumas que se parapetaron bien atrás, cedieron el control del esférico se encomendaron a la eficiencia de su defensa y a cazar algún contragolpe. A diferencia del partido de ida, las intentonas americanistas fueron más eficaces y pusieron a trabajar a Pikolín II desde el inicio pero el cancerbero universitario se mostró solvente y con buenas atajadas se convirtió muy pronto en el mejor jugador de su equipo.

Cuando corría el 9', Paul Aguilar desbordó por la banda derecha y se metió hacia el centro para habilitar a Darío Benedetto quien corrió dentro del área y sirvió un centro magnífico para Carlos Darwin Quintero quien se adelantó inteligentemente a su marca y empujó el esférico para poner el marcador 0-1.

El América estaba decidido y de inmediato se puso manos a la obra nuevamente. Los azulcremas empujaban con fuerza al frente y los Pumas se replegaban atrás, formando un doble muro defensivo con 8 hombres y dejando únicamente a dos para contragolpear aunque incluso esos dos se plantaban en su propia cancha.

Javier Güemez salió fracturado lamentablemente en una jugada muy fuerte en la que Javier Cortés fue con todo y sobre la tibia del americanista y lo forzó a salir del terreno de juego rumbo al hospital pero el árbitro no vio la falta y no sancionó ni siquiera con tarjeta amarilla al universitario que fue pieza clave para los Pumas en el encuentro.

Unos minutos más tarde, Paolo Goltz, con su acostumbrada irresponsabilidad e indisciplina, regaló una tarjeta amarilla por reclamarle al árbitro airadamente y al 21', Ambriz decidió enviar al terreno de juego a Osvaldo Martínez en sustitución del lesionado Güemez para mantener el control del medio campo.

Al 26', Oribe recibió un balón filtrado y sin pensarlo dos veces lo envió hacia Darío Benedetto quien en su afán de colarse, intentó atravesar el muro defensivo pero Castro logró desviar el esférico aunque para su mala fortuna, la de gajos salió en dirección a Darwin Quintero quien a toda velocidad se encarriló hacia la portería para vencer nuevamente a Pikolín II y poner el marcador 0-2.

Guillermo Vázquez tuvo que reacomodar a su equipo e hizo ingresar a Matías Britos en sustitución de David Cabrera para darle más salida a los Pumas que no encontraban por dónde destrabar la presión americanista. El cambio le funcionó a los universitarios que por fin comenzaron a generar opciones al frente aunque no lograron hacerle daño al equipo visitante en lo restante de la primera parte.

Para el segundo tiempo se mantuvo la tónica. El América buscaba con todo ir al frente y los Pumas se parapetaron bien atrás en busca de cazar a los azulcremas con un contragolpe. Memo Vázquez mandó a Daniel Ludueña en sustitución de Fidel Martínez, un cambio algo raro ya que Fidel había sido un dolor de cabeza por la banda izquierda desde el primer encuentro gracias a las constantes escapadas de Paul Aguilar que jugaba más como extremo que como defensa y dejaba libre ese corredor del campo.

Ambriz hizo ingresar a Michael Arroyo al 59', prescindiendo de su defensa izquierdo, Osmar Mares, para dejar definitivamente al América con 3 jugadores en la retaguardia, adelantando filas y arriesgando pero el cambio no le salió muy bien ya que Arroyo se hizo amonestar rápidamente y las Águilas se revolucionaron de más y volvió a aparecer la dañina indisciplina.

Cuando corría el 72', Paolo Goltz se hizo expulsar torpemente al cortar un avance universitario, ganándose merecidamente la segunda tarjeta amarilla y dejando a su equipo con 10 jugadores en un momento clave del partido pero lo peor estaba por venir ya que al 78', el árbitro expulsó con roja directa a Rubens Sambueza por un supuesto pisotón a un contrario. Bien dice el dicho, crea fama y acuéstate a dormir. Rubens fue víctima de su bien ganada fama y dejó a su equipo con 9 jugadores.

Ambriz buscó reaccionar de inmediato y mandó a Zúñiga en sustitución de Darío Benedetto quien había sido uno de sus hombres más peligrosos y salió echando chispas del terreno de juego.

Javier Cortés puso el marcador 1-2 al coronar un contragolpe que nació en la banda derecha del equipo universitario y provocó la locura en el graderío que festejó escandalosamente la anotación de su equipo.

De cualquier forma, el América no bajó los brazos y siguió empujando con fuerza hacia el frente, con más convicción que cualquier otra cosa y muy pronto, al 87', tuvo la recompensa cuando Andrés Rifle Andrade tomó un balón por los linderos del área y mandó un disparo que se introdujo en la portería de Pikolín II gracias en parte a un desvío de la defensiva universitaria.

Si bien el América lo siguió intentando, ya no tuvo para más y terminó inclinándose ante los Pumas que, con mucho sufrimiento, calificaron para la gran final del futbol mexicano en la que enfrentarán a los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

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