El
Barcelona tomó una importante ventaja en el Vicente Calderón y ahora buscará
sellar el pase al recibir en el Camp Nou a un peligroso Atlético de Madrid que
ya sabe lo que es ganar en dicha plaza aunque ya han pasado algunos años de
aquella proeza.
Diego
Simeone sabe perfectamente que sus jugadores quieren lanzarse con todo sobre el
Barcelona sin importar que jugarán en el Camp Nou pero deberá atemperarlos para
evitar locuras que pudieran abrir las puertas para los siempre peligrosos
contragolpes de un equipo que se ha convertido en un experto en ese tipo de
estrategia y que seguramente buscará amarrar el partido de esa forma.
La
primera batalla fue ganada por los blaugranas que jugaron un gran primer tiempo
en el Vicente Calderón y supieron capear el temporal pese a que el conjunto
colchonero les pasó por encima en la segunda parte y a punto estuvo de
empatarles.
Simeone
sabe que su equipo quiere salir a comerse al rival pero también está consciente
de la capacidad del contrario y seguramente querrá evitar dejar espacios para
los contragolpes blaugranas que podrían finiquitar el duelo en cualquier
momento.
El
Barcelona de Luis Enrique es muy distinto a aquel equipo que, bajo las órdenes
de Pep Guardiola, acostumbraba tejer sus jugadas saliendo desde su propio
campo. El Barça actual juega mejor a contragolpe, es más certero y, sobre todo,
más contundente que aquel equipo que mareaba al rival adueñándose del esférico
durante todo el encuentro. El Barcelona actual sabe moverse a trazos largos y
sabe aprovechar los errores del rival y las jugadas a balón parado.
La
preocupación de Simeone será presionar al rival sin dejar espacios. Los
rojiblancos deberán salir a sofocar a los azulgrana y obligarlos a arriesgar el
balón saltando líneas. Para los de Madrid será clave no dejar espacios y
presionar por el balón en todos los rincones del terreno de juego asfixiando a
los delanteros e impidiendo que Messi y Suárez se conecten con sus compañeros.
El duelo
se antoja muy difícil para el Atlético pero no imposible. Tanto Luis Enrique
como Simeone saben que el partido será a muerte y están conscientes de que no
la tendrán fácil. Ambos cuadros buscarán el equilibrio entre sus filas y
tratarán de evitar la presión imponiendo su ritmo de juego en lo que será sin
duda alguna, un gran duelo de semifinales de la Copa del Rey de España.
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