jueves, 12 de julio de 2012

Postura oficial


Como era de esperarse, la postura de Blatter ante el escándalo de comisiones por derechos de TV recibidas por Havelange y algunos otros altos cargos entre los que se encuentra Teixeira, es simple: para Blatter no es de su incumbencia.

Blatter declaró inmediatamente que quería subrayar que no estaba envuelto en dicho escándalo y ahora ha dicho también que "no le compete pedir cuentas a Havelange".  El actualmente máximo dirigente del balompié mundial comentó a la prensa que "no está dentro de mis competencias pedirle cuentas. El Congreso le nombró presidente honorario y sólo el congreso podrá decidir sobre su futuro". Estas declaraciones fueron vertidas para el portal de la FIFA.

Blatter agregó que "por mi parte, todo el documento podría haber sido publicado completo para poner fin, de una vez por todas, a las conjeturas".

Como en muchas otras ocasiones, la prioridad para Blatter es desembarazarse del problema y comentó que "en ese entonces tales pagos podían descontarse como gastos de la empresa e incluso de los impuestos. En la actualidad sería sancionable. El pasado no puede medirse con los patrones actuales, si no, acabaría siendo un juicio de índole moral. De modo que no pude haberme enterado de un delito que no era tal".

Así las cosas, y una vez habiendo dejado en claro que él es inocente, también deja explícito que no hará nada al respecto y que si bien ahora podría verse como una "gestión desleal" o bien "apropiación indebida" como indica la fiscalía, para él, no hay delito que perseguir.

Según el propio Blatter, la creación de la Comisión de Ética tiene su origen en el problema ocasionado por la quiebra de ISL y las reformas que se han planteado para la FIFA apuntan en la dirección correcta que es "reforzar la justicia en las federaciones" y a eso atiende la creación de un órgano de instrucción y otro de decisión cuyos presidentes serán nombrados la próxima semana por el Comité Ejecutivo.

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