domingo, 8 de abril de 2012

Con esfuerzo

En ocasiones hay marcadores engañosos, marcadores que aparentan simpleza y ocultan un partido complicado, difícil. Tal podría ser el caso del Zaragoza vs Barcelona que terminó 4-1 a favor del equipo visitante que se topó con un equipo voluntarioso que le complicó la existencia y que los blaugrana lograron resolver gracias a la contundencia y oficio de sus estrellas.

No hay duda de que el cansancio acumulado hizo mella en el equipo azulgrana. Los duelos ante el Athletic y el Milán no fueron cualquier cosa, pero ese cansancio acusado en la Romareda pudo haber complicado mucho las cosas y los de Guardiola supieron resolverlas con casta de campeón, como el equipo grande que son.

El Zaragoza abrió el marcador al minuto 29 por conducto de Aranda, poniendo contra la pared a los azulgrana. Sin embargo, el Barcelona es un equipo que se agranda cuando la ocasión lo requiere y no hay mejor momento que después de recibir un gol. Puyol marcó el del empate al minuto 35.

Así las cosas, el partido volvía a comenzar después de la primera media hora y no importaba que en un inicio el Barcelona no hubiera podido combinar y que su ofensiva no podía conjuntarse. Tampoco importaba que el medio campo azulgrana no lograra hilar pases, ni que el Zaragoza los haya puesto contra la pared y se haya ido al frente en el marcador. La buena fortuna jugó del lado del actual campeón y Puyol supo aprovechar el regalo de Roberto, el arquero aragonés incapaz de retener un centro de Fábregas en un tiro de esquina, y empujó el balón para anotar el empate.

Unos minutos más tarde, Messi encajó un balón en el ángulo de la portería de Roberto para un golazo que ponía al frente al Barcelona y tiraba por la borda el magnífico planteamiento y la valiente ejecución del Zaragoza durante ese arranque de partido. Dos jugadas hasta cierto punto fortuitas, dos pestañazos y dos tantos en contra. Sin duda, un saldo que resulta deprimente para un equipo como el Zaragoza que se juega la vida en cada fin de semana.

Con esos dos goles, el Barcelona le dio la vuelta a un partido bien planteado por el Zaragoza, que había sido superior a los culés durante ese tiempo y, para colmo de males, se encontraba ya en inferioridad numérica.

Por si fuera poco, al minuto 85 el árbitro decretó una pena máxima que aunque fue muy protestada por el público, Messi no dudó en convertir en el 3-1 y cuando ya corría el tiempo agregado por el árbitro, Pedro anotó el 4-1 que sellaba la derrota de un valiente Zaragoza que sin duda mereció más pero que terminó inclinándose ante un Barcelona que sigue persiguiendo el sueño de coronarse en la Liga y mantiene su presión sobre el líder de quien lo separan tan solo 3 puntos por el momento y en espera de lo que el Real Madrid hiciera en su partido.

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