domingo, 8 de abril de 2012

Por sus fueros

Si bien los Rayados de Monterrey habían caído en lo que su técnico, Víctor Manuel Vucetich, llamó una "zona de confort" y habían bajado considerablemente su nivel de juego, todo parece indicar que hoy han vuelto por sus fueros y presentan credenciales como claros candidatos al título al derrotar 2-0 a los Tigres de la Universidad de Nuevo León en el clásico norteño disputado en el Estadio Tecnológico.

El simple hecho de tratarse de un clásico hace a este partido especial y muy complicado para pronosticar, pero cuando ambos equipos vienen en una buena campaña y como claros candidatos para disputar el título del futbol mexicano, el asunto se pone aún más interesante. Rayados ha logrado el tan ansiado equilibrio interno entre defensa, media y delantera, volviendo a ser ese equipo peligroso y desequilibrante arriba.

El Monterrey no tuvo dudas. Desde el inicio del partido se fue al frente, tomando el compromiso de aportar el futbol y empujó a Tigres hacia su portería, presionándoles desde su salida y multiplicándose en la ofensiva.

Ante el empuje y la convicción de los Rayados, Tigres se plantó bien atrás e intentó cuajar sus rápidos y punzantes contragolpes, pero la prestancia y agresividad de la defensiva regia les complicaba mucho la salida y dificultó el andar de sus estrellas, aislándolas y escalonándose cuando lograban una escapada.

Durante el primer tiempo ambos equipos lucharon intensamente y el partido entró en un ir y venir vertiginoso que llevaba acción a ambas áreas pero sin la profundidad suficiente como para producir jugadas de peligro. Si bien los Rayados mostraban más variantes ofensivas y tenían mayor posesión del balón, no podían cuajar jugadas que desembocaran en peligro para la portería defendida por Palos y cuando Tigres tomaba el balón también avanzaba un largo tramo pero tampoco mostraba la profundidad suficiente para conseguir algo más que emocionar al público.

Cuando corría el minuto 42, Aldo de Nigris logró empujar al fondo de la portería universitaria un centro venenoso enviado por el Chelito Delgado y sorprendiendo a la zaga universitaria. Era el 1-0 que ponía al frente a los Rayados justo antes de terminar el primer tiempo.

En cuanto arrancó el segundo tiempo, los Rayados buscaron finiquitar el partido lanzando lo mejor de su ofensiva al frente, con la participación de Suazo, de Nigris, Reina y Delgado como variantes por todos los rincones del campo y con Luis Pérez como lanzador, obligando a los Tigres a replegarse en su campo para capear el vendaval.

Curiosamente el Monterrey logró hacer daño al contragolpear a Tigres gracias a un gran despeje de Orozco que aprovechó de Nigris para escapar por el centro del campo, conectar con Suazo y recibir una magnífica devolución de este para terminar empujando el balón al fondo de la portería de Palos para el 2-0.

Si bien Tigres intentó reaccionar para meterse al partido, el Monterrey, bien plantado y con la confianza por las nubes, no lo permitió y terminó ganando justamente el partido. No hay duda, los pupilos de Vucetich han vuelto por sus fueros.

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