domingo, 18 de marzo de 2012

Con apuros

El Piojo Herrera sabe bien que para el americanismo un partido contra Pumas no es cualquier cosa y entendiéndolo como tal buscó que su equipo saliera con todo desde el silbatazo inicial. Las Águilas parecieron enchufadas y dieron unos primeros minutos esperanzadores, avisando desde temprano que no especularían como en otras ocasiones.

Guillermo Vázquez sabía que tenía a un equipo diezmado entre lesiones y suspensiones, pero también entiende y sabe perfectamente que en un clásico la motivación es lo más importante y buscó que su equipo sacara fuerza y pusiera el estilo por delante, presionando, luchando, incomodando en todo momento al rival.

El América abrió la cancha y utilizó muy bien los costados, con Chema Cárdenas por un lado y Paul Aguilar por el otro, sirviendo, centrando y generando peligro. Cuando mucha gente aún no se acomodaba en su asiento, el Chema Cárdenas fue derribado en el área por José Antonio García y el árbitro marcó la pena máxima y amonestó al defensa universitario. Benítez se encargó de convertir el penal en gol y poner adelante a los azulcremas.

Pero Pumas corrigió pronto el rumbo y le cerró los espacios al América, tapando a los volantes e impidiendo que corrieran libremente por las bandas, aunque el precio a pagar fue que amarró a sus laterales y, en cierta forma, renunció a gente que hubiera podido ayudar y aportar también en el frente.

La lucha se centró en el medio campo y aunque el América tenía mayor posesión del balón, generaba pocas jugadas de peligro. El Chucho Benítez puso a trabajar al Pikolín con un potente disparo desde fuera del área y posteriormente, cuando corrían los últimos instantes del primer lapso, hubo alguna que otra acción en ambas porterías.

En la segunda parte, Pumas salió con más ambición y movió un poco más al frente a Orrantia que ayudó a generar mayor peligro. Los laterales universitarios comenzaron a pisar el suelo enemigo y a aportar un poco a la ofensiva, robándole el control del esférico al medio campo americanista y borrando a algunos de sus delanteros, lo que obligó al Piojo a mover sus piezas y sacar al Hobit para meter a Jiménez quien estuvo a punto de anotar en el primer balón que tocó pero el Pikolín le quitó el gusto con una magnífica intervención.

Cuando corría el minuto 55, Pimentel empujó por la espalda a Bravo cuando este entraba al área americanista, estando a unos metros del silbante que, sin dudarlo, marcó la pena máxima. Cacho fue el encargado de convertirla en gol con una magnífica ejecución.

Pumas comenzó a lanzar más y mejores ataques aprovechando que Orrantia generaba juego por la banda derecha y Memo Vázquez también movió sus piezas, echando mano de Herrera en lugar de Cacho en busca de que con su fuerza lograra ganar un centro y anotara el de la victoria.

Cuando corría el minuto 80, Pumas se acercó al arco americanista y la respuesta de estos derivó en un contragolpe en el cual, José Antonio García hizo una barrida fuerte sobre un jugador de las Águilas y el árbitro consideró que el universitario merecía una amonestación y lo expulsó por acumulación de tarjetas.

El América aprovechó de inmediato la expulsión y mandó más gente al frente. El Piojo determinó la entrada de Vuoso al campo de juego y, minutos más tarde fue Matías quien aprovechó un pase filtrado a la espalda de los centrales universitarios para anotar el gol de la victoria americanista.

Con este resultado, las Águilas suman 22 puntos, uno menos que Santos y Tigres que comparten el liderato general de la competencia. Pumas por su parte, se estanca en 11 puntos, a 6 de la zona de clasificación a la Liguilla.

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