jueves, 15 de marzo de 2012

A un paso del milagro

El Manchester City salió al campo sabiendo que tenía que remontar un gol de desventaja y de inmediato puso manos a la obra lanzando a su gente al frente. Sin embargo, los ataques de los citizens fueron francos, directos y muy previsibles para una zaga con oficio como la del Sporting de Lisboa que no sólo los estaba esperando, sino que aprovechó la poca creatividad de los ingleses para lanzar punzantes contraataques.

El Sporting no se encerró atrás como muchos pudieron pensar sino que planteó un partido inteligente y puso a trabajar a la zaga del Manchester con buenas aproximaciones. Los de Lisboa no dudaron en buscar la portería contraria y si bien los locales tenían más tiempo el balón, fue el Sporting el que creó más peligro.

La falta de creatividad en la media cancha del City se hizo obvia y muy pronto comenzaron a buscar a sus delanteros por medio de balonazos que fueron bien contenidos por los defensas del Sporting. Por su parte, los de Lisboa daban la sensación de peligro en cada avance sobre el área enemiga y, cuando corría el minuto 33, Matías Fernández anotó un golazo mediante un tiro libre desde fuera del área que puso el 1-0 a favor de los visitantes.

El gol fue un duro golpe para los pupilos de Mancini que parecieron no digerirlo muy bien y tardaron en reaccionar, lo cual fue muy bien aprovechado por el Sporting que anotó el segundo gol unos minutos más tarde. Un pase largo fue bajado con la cabeza en busca de apoyo y fue devuelto en forma de pase filtrado para que Izmailov mandara un servicio medido para Wolfwinkel que simplemente empujó el balón a la portería del City para el 2-0 en el partido y 3-0 global.

Mancini sacudió fuerte a sus jugadores en el medio tiempo y metió al campo a Nigel de Jong, algo que revolucionó a su equipo y le dio otra cara, con mejor actitud, más lucha y empuje ya que también le permitió a Yaya Touré irse más al frente.

En la segunda mitad, la insistencia del City logró encerrar en su campo al Sporting que pareció conformarse con la ventaja y ya no buscó tanto responder, algo que pudo haberles costado muy caro de no ser por una milagrosa intervención de su arquero en los instantes finales del encuentro.

Si bien el City controlaba las acciones y había logrado arrinconar al Sporting, no se veía por donde pudiera meter gol ya que la defensa lisboeta siempre se mostró muy atinada en sus intervenciones.

El balón le cayó al Kun Agüero en el área y este no perdonó. Si bien, cuando sucedió esto, faltaban 30 minutos y la reacción parecía más que improbable, fue el detonador para los citizens que se sintieron con vida y se lanzaron con mayor intensidad al frente para volver a encerrar al Sporting en su campo.

Pese a la insistencia del Manchester, no se presentaron ocasiones claras de gol y todo parecía indicar que el Sporting se saldría con la suya hasta que un error arbitral volvió a encender la hoguera y a calentar los ánimos. El Kun se lanzó un clavado al entrar al área y engañó al árbitro que marcó la pena máxima y Balotelli se encargó de la ejecución y anotó el 2-2.

Cuando corría el minuto 82, Agüero volvió a anotar al rematar estando solo en el área después de un tiro de esquina. Esto puso el partido 3-2 y a los citizens a un gol de la clasificación.

No cabe duda de que el Manchester lo intentó y bien pudo conseguirlo en el último instante del tiempo agregado por conducto de su portero que cabeceó magníficamente pero el arquero lisboeta alcanzó a desviar con los dedos para salvar a su equipo y dejar al Manchester City a un paso del milagro.

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