domingo, 25 de marzo de 2012

En la línea de fuego

Levante es un equipo que pelea en todo terreno y busca un lugar en la Champions para el próximo año. Lucha con personalidad y presencia sin temerle a nadie y más cuando juega en casa, cobijado por su público y en su estadio. Recibía a un Osasuna que también está en la zona alta y sueña con las competencias europeas, algo que también ha sorprendido a muchos en esta temporada, pero que baja normalmente su rendimiento cuando sale de casa.

Esta situación hacía pensar que Levante saldría con la victoria y mantendría su ritmo en la lucha por los lugares de Champions, pero nadie esperaba que el arquero de los de Pamplona, Andrés, pudiera imponerse de tal forma que mantuviera su arco en blanco y permitiera a los suyos obtener una merecida victoria en el Ciutat de Valéncia, un pequeño estadio con poco más de 11 mil espectadores.

Osasuna supo presentar una muralla defensiva difícil de superar. No solamente se plantaron bien en el campo, sino que adelantaron filas de tal forma que cortaban los avances levantinos y les impidieron llegar con comodidad ante el arco y, cuando lo lograron, Andrés se antepuso magníficamente para cortar todas sus oportunidades de gol.

Para colmo de males, cada vez que una ofensiva del Levante era cortada, la respuesta del Osasuna no se hacía esperar y generaba peligro. Así, cuando corría el minuto 15, Raúl García prendió una volea de zurda que se incrustó en la portería local para el 1-0.

La respuesta del Levante fue muy pronto y se lanzaron al frente en busca del empate. Con fuerza y decisión. El partido se vio envuelto en un ir y venir en altas velocidades y vivió entonces sus mejores momentos.

El Levante cerró el primer tiempo a tambor batiente y apedreándoles la puerta al Osasuna que se veía por momentos asfixiado pero que logró salir avante del atolladero sin ningún gol en contra.

Si bien al salir para el segundo tiempo el Levante no pudo mantener el asedio, poco a poco fue adelantando filas y volvió a tocar a las puertas del gol pero Andrés alzó la mano e impidió que el balón entrara en su portería con una soberbia actuación que mantuvo el cero.

El 2-0 cayó cuando corría el minuto 78 por conducto de Nino que aprovechó un enorme pase de Luis García para sentenciar el partido y arrancar los 3 puntos en su visita a un Levante que hizo todo por merecerlo pero no logró anotar ni un gol.

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