sábado, 3 de marzo de 2012

Grave herida

Estudiantes Tecos se encuentra en el fondo de la tabla porcentual y pelea junto con el Atlas por no descender. Cuando comenzó el torneo de Apertura, la batalla se perfilaba también con Xolos, sus victimarios de ayer, y con Gallos Blancos de Querétaro, quienes de alguna forma se han logrado zafar de la batalla y han puesto los suficientes puntos de ventaja como para no estar preocupados por el momento.

De cualquier forma, Tijuana sabe que necesita seguir sumando y que esto es aún más importante cuando enfrenta a los equipos que se encuentran en la parte baja de la tabla y que podrían involucrarlo de nuevo en algún momento, por lo que este partido era vital para ambos. Estudiantes requiere bocanadas de oxígeno para continuar a la caza del Atlas y Xolos busca más espacio para maniobrar.

El partido, como era de esperarse, estuvo tenso y los Estudiantes fueron víctimas de sus propios errores ante un rival muy bien plantado y que supo presionar en los momentos justos para aprovechar las debilidades del equipo local. Los Tecos buscaron lanzarse al frente desde el silbatazo inicial y arremetieron con todo lo que tienen sobre la portería tijuanense a lo que los Xolos respondieron con rápidos y certeros contragolpes.

Cuando apenas corría el minuto 5 ya se habían dado avisos en ambas puertas e, incluso, el árbitro ya había tenido que anular un gol. Sin embargo, conforme fue avanzando el partido, ambos equipos se fueron neutralizando y la lucha se centró en el medio campo, sin grandes jugadas de peligro en las porterías.

Para el segundo tiempo ambos equipos salieron en busca del gol y muy pronto, cuando apenas corría el 2o minuto del segundo tiempo, Tecos dejó ir otra oportunidad cuando Lilligston estrelló un balón en el poste. Pero Tijuana no fue al 3 de Marzo a encerrarse y supo responder, haciendo trabajar a Christian Martínez cada vez que tuvo oportunidad.

El partido entró en un vértigo gracias a la insistencia de Estudiantes Tecos en buscar el gol pero fueron los visitantes quienes se fueron al frente en el marcador al minuto 68 gracias a un gol de José Sand y, a partir de ahí, la suerte cambió ya que Tecos perdió fuerza y, cuando les cayó el segundo gol al minuto 80 por conducto de Egidio Arévalo, cayó en la desesperación, cundiendo a patadas a quien se pusiera por el frente y discutiendo a cada minuto con el árbitro, lo que hizo que el partido se entrecortara y aparecieran tarjetas amarillas e incluso una expulsión.

Curiosamente, Estudiantes no jugó mal pero fue víctima de sus propios errores y, al final, cayó en la desesperación al ver que el partido se les escapaba. Para muchos, ya están condenados al descenso, sin embargo, todavía hay tiempo para reaccionar, sumar puntos y mantenerse en la pelea, pero es indispensable que no comentan errores defensivos y que jugadores clave mantengan la calma e impulsen al equipo en lugar de surtir patadas y recibir expulsiones que en nada ayudan a su causa.

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